Una lección de cultura mambisa

La conferencia titulada “Cultura mambisa”, impartida por la doctora María Caridad Pacheco González, mantuvo atentos a los asistentes del tradicional acto por el aniversario 127 del reinicio en Cuba de la lucha por la Independencia, celebrado este 21 de febrero en la Sala “Bolívar” del Centro de Estudios Martianos (CEM), de conjunto con el Instituto Cubano de la Música (ICM).

El acompañamiento visual y sonoro de dos producciones discográficas del sello Colibrí del (ICM), “Con olor a manigua” y “Cuba cantada: 1851 hasta 1933”, enriquecieron la intervención de la también subdirectora del CEM quien, de modo especial, se refirió a los gustos musicales de José Martí y a una pieza de su autoría, “El proscrito”, conocida como la canción del Delegado que, explicó, fue estrenada en el Liceo de Tampa en 1893 por la niña María Granados y cuya letra no está recogida aún en ninguna de las compilaciones poéticas del Apóstol.

Uno de esos álbumes, “Con olor a manigua”, idea de Rolando Montes de Oca con la colaboración del poeta Guillermo Rodríguez Rivera, incluye esa obra en las voces de la maestra Digna Guerra y el trovador Eduardo Sosa, y constituyó el emocionante colofón de la conferencia.

“Con olor a manigua” y “Cuba cantada”, ambos CD y multimedia, explicó Carole Fernández Martínez, directora de Colibrí, son dos conjuntos de piezas de la tradición musical cubana, memoria y patrimonio de la nación, interpretadas por excelentes artistas como María Felicia Pérez, Adriano Rodríguez, William Cordero, César Echavarría, Efraín Ríos, María Victoria Rodríguez, Eduardo Sosa, Santiago Feliú, Pablo Milanés, Leyanis López, Kiki Corona, Pepe Ordaz, Coro Exaudi, Digna Guerra, entre otros.

En su intervención de apertura, Marlene Vázquez Pérez, directora del CEM, extendió la dedicatoria del encuentro a los investigadores del CEM, consagrados al estudio de la vida y la obra de José Martí, y en especial mencionó al doctor Ibrahim Hidalgo Paz, recientemente reconocido con la Orden “Carlos J. Finlay” por su indispensable obra académica, y la huella de un estudioso de formación autodidacta, nombre también imprescindible de la historiografía martiana, Luis García Pascual.

Para la clausura del acto se organizó una venta de libros de la editorial del CEM, y de discos del catálogo del Instituto Cubano de la Música.

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