Regreso a la infografía martiana de La Edad de Oro: miradas desde El Caribe
Por: Viviana Alfonso

Como juego de azar llega a nuestras vidas, cuando carecemos de responsabilidades, llenos de fantasías y antojos, en palabras de nuestros seres queridos, ese mágico texto escrito por el Maestro. Un hombre de bigote negro, de frente pronunciada, que viste de luto y que posee una mirada intensa y triste a la vez, que nos acompaña cada mañana al inicio de nuestras jornadas escolares, y que todo cubano conoce como el Apóstol.

Como profeta de su tiempo, creador de sueños y forjador de esperanzas de independencia y libertad para su amada y sufrida patria, José Martí regaló a los niños de Cuba y América, La Edad de Oro. El primer número de la revista vio la luz en julio de 1889, a ese se le sumaron tres, para un total de cuatro publicados, los cuales contaban con bellos grabados e ilustraciones.

Si contamos la portada, La Edad de Oro posee noventa ilustraciones. Sin embargo, poco nos dice la obra acerca de su procedencia, pues solo hay información explícita de “La Edad de Oro” de Edward Magnus, “Las hermanitas floristas” de Luis Becchi, “El padre Las Casas” de Félix Parra y cinco dibujos de Adrien Marie. Para ayudarnos a aclarar dudas, y para mostrarnos de manera explícita, la joya visual y artística, más allá de la genialidad literaria que posee esta revista, aparece, de manos de Alejandro Herrera Moreno y Gretel Herrera Durán, Las ilustraciones de La Edad de Oro de José Martí.[1]

El libro intenta dar un recorrido por las imágenes de los cuatro números de la revista, explicando lo que ya se conoce acerca de algunas, revelando la procedencia de otras, destacando la presencia de ilustradores y grabadores nunca antes mencionados y ahondando en los mensajes que esta infografía encierra. Una investigación que demuestra que el mérito de José Martí en La Edad de Oro no queda en sus reconocidos valores como escritor y traductor, sino que también debió realizar una ardua labor adicional de búsqueda y arreglo gráfico, para ilustrar sus narraciones a partir de imágenes que ―aunque no lo parezca― nunca fueron creadas especialmente para ellas.[2]

El papel de la imagen cobra un significado especial en el mensuario, no solo en su función como infografía decorativa o descriptiva de personajes, situaciones y lugares, sino como refuerzo visual al contenido de los mensajes que se desea transmitir. De ahí que rastrear las fuentes gráficas, fue una tarea compleja para los autores.

Los autores del texto: Alejandro Herrera Moreno, cubano-dominicano, es Doctor en Ciencias, escritor, conferencista e investigador con más de treinta años de experiencia en el estudio de la vida y la obra del escritor y héroe cubano José Martí, con especialización en La Edad de Oro. Desde el año 2005 es Vicepresidente de la Fundación Cultural Enrique Loynaz en Santo Domingo, República Dominicana, donde se desempeña como director e investigador de su Departamento de Estudios Martianos. Por su parte, Gretel Herrera Durán nació en La Habana en 1983. Colabora como redactora de la revista digital El Espectador Imaginario y ha publicado en las revistas Artes en Santo Domingo, La Letra del Escriba y la extinta Salón Kritik. Es, además, Presidenta de la Fundación Cultural Enrique Loynaz, institución dedicada a los estudios literarios sobre la obra de José Julián Martí Pérez, en Santo Domingo.

En el plano formal el libro cuenta con el diseño de portada, composición y diagramación de Herrera Moreno. La imagen de portada que se utiliza es Bonjour maman, dibujo de Adrien Marie. La obra, en su recorrido explicativo por cada una de las imágenes, se apoya de textos breves y explícitos, con un lenguaje ameno, que se encarga de captar la atención y el interés de lectores inexpertos o especializados en la obra martiana.

De palabras de los autores en las valoraciones finales del libro, quedan abiertas las puertas a nuevas investigaciones sobre la infografía de La Edad de Oro, un tema que en sus primeros resultados nos muestra el arduo trabajo de búsqueda, selección y adaptación gráfica que tuvo que hacer José Martí a la vez que escribía, buscaba, traducía y adaptaba los textos, todo bajo las más exigentes premisas éticas y estéticas. Así creó y entregó, en la palabra y en la imagen, su obra maravillosa de recreo e instrucción a la niñez y la juventud de nuestra América. Sirva a su vez esta publicación de la Fundación Cultural Enrique Loynaz, de Santo Domingo, como homenaje por el 130 aniversario de la revista martiana.

[1] Alejandro Herrera Moreno y Gretel Herrera Durán: Las ilustraciones de La Edad de Oro de José Martí. Fundación Cultural Enrique Loynaz, Editora Búho, Santo Domingo, República Dominicana, 2019.

[2] Ob. cit., p. 1.

One response to “Regreso a la infografía martiana de La Edad de Oro: miradas desde El Caribe”

  1. Estimada Viviana: Muchas gracias por sus palabras y el espacio dedicado a nuestro libro. Con gusto le adjunto el vínculo de descarga en la página de la Fundación Loynaz por si quieren incorporarlo a su artículo y que pueda ser descargado directamente desde el sitio web del Centro de Estudios Martianos. Un abrazo
    https://www.laedaddeorodejosemarti.com/LasIlustracionesdeLaEdaddeOro%5BLR%5D.pdf

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