Adúltera

Primera Versión

Personajes

ÉPOCA — Siglo 17

Marido .. .. .. .. 40 años — Amante .. .. .. .. 25 años
Amigo .. .. .. .. 30 años — Mujer .. .. .. .. 25 años
Trajes, severos y lujosos.

Acto primero

Decoración cerrada, cuatro puertas laterales y una al foro, a la izquierda en primer término mesa, sillón y taburetes; alfombra.

Escena primera

GRÖSSERMAN (solo)

¡Paz de un momento, grata felicidad de ser amado,— bien venidas seáis a mí!—Es el hombre en la tierra dueño de sí mismo, y es—sin embargo—su mayor trabajo serlo, que el hombre es el mayor obstáculo del hombre.—Y desde que lo fui, desde que empeñé esta lucha que dura en esta tierra toda la vida y ¡quién sabe cuántas vidas en otras!— nunca creí en la paz, ni en el contento, ni en más felicidad que este íntimo regocijo que produce ver felices a los otros.—
Sufrir para mí no era sufrir: era ensancharme, ser, crecer. Y desde que la amo, creo ya en la felicidad de una hora, porque a su lado me olvido de todas las miserias, y—en la tierra—la única felicidad posible es el olvido de la tierra.
Cuerpo y alma son ciertamente encarnizados contrarios. No es amor estúpido de cuerpo lo que brota de mí para María:—es que el ser humano no está completo en el hombre: es que la mujer lo completa: es que esta indomable vida de mi espíritu necesitaba para no caer vencida7 —resignación y ternura, abnegación y luz, porque—si la luz se perdiera, hallaríasela de nuevo encendida en el alma de una mujer. (Corriendo al encuentro de Güttermann que entra por la puerta del fondo.) ¡Oh, amigo, en hora buena llegas!—Complacíame ahora de venturas mías: no estaban todas juntas si no te tenía cerca de mí.

Ver obra completa

Los comentarios están cerrados.