José Martí en la Memoria del Mundo

En el Registro de la Memoria del Mundo, de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO  ya hay tres fondos cubanos: el José Martí Pérez (2005); los Negativos originales del Noticiero ICAIC Latinoamericano (2009) y el Diario de campaña y manuscritos de Ernesto Che Guevara (2013).

Ahora, la colección Carteles cubanos de cine, que custodia la Cinemateca de Cuba, fue inscrita en el Registro Nacional del Programa Memoria del Mundo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO.

Eduardo Muñoz Bachs es sin dudas el más importante, afamado y prolífico exponente de lo que ha llegado a catalogarse como Escuela Cubana del Cartel Cinematográfico. Su nombre vuelve ahora a titulares no por un aniversario o un justo homenaje, sino debido a que la colección Carteles cubanos de cine, que custodia la Cinemateca de Cuba, fue inscrita en esa entidad internacional (UNESCO).

El proyecto iniciado en 1992 tiene no solo el fin de preservar el patrimonio documental de relevancia internacional, sino de promocionarlo, y las inscripciones son propuestas por los comités Nacionales y Regionales de la organización mundial.

«La colección Carteles cubanos de cine constituye parte imprescindible del patrimonio del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC). Son la expresión gráfica que acompañó la cinematografía cubana en todo su devenir» se señala en el texto que justifica el valor de la obra presentado por Nuria Gregori, presidenta del Comité cubano del Programa de la UNESCO.

Desde que Muñoz Bachs creara su cartel para la película cubana Historias de la Revolución (1960), de Tomás Gutiérrez Alea, hasta la fecha la Cinemateca de Cuba guarda con celo cerca de tres mil. De esas pequeñas obras de arte, ahora patrimoniales, más de mil llevan la firma de Muñoz Bachs.

UN SELLO INCONFUNDIBLE

Eduardo Muñoz Bachs (Valencia, España, 1937 – La Habana, Cuba, 2001) es un nombre imprescindible para el cartel cubano. Los amantes del cine saben que, a veces, la atención a una película llega primero con las imágenes de sus afiches.

Este maestro del diseño, en su intensa y extensa obra fue además dibujante, pintor, ilustrador y diseñador gráfico, aunque su labor más significativa es la vinculada al séptimo arte.La  historia de Muñoz Bachs con el cine cubano se inicia en 1960, ya dijimos, nada menos que con el cartel para la película Historias de la Revolución.

Muñoz Bachs va en busca de su sello, y lo logra. El diseñador precisó su método de trabajo en una entrevista periodística: «Una vez visto el filme busco una idea, hago bocetos muy pequeños y simples, de dos pulgadas más o menos, y cuando me satisface alguno, paso a materializarlo directamente. Así, el diseño resulta espontáneo, más suelto».

La obra magnífica de Muñoz Bachs ha quedado para la historia del cartel de cine cubano, latinoamericano y universal, pues los realizó para películas húngaras, rusas, españolas, inglesas, italianas, japonesas o mexicanas y en ellos captó la esencia de cada de filme, pero, como se señalara en su momento, hechos a la cubana, mas bien a lo Muñoz Bachs.

Fue un diseñador prolífico, aunque obviamente no se trata solo de cantidades, sino de la calidad de su obra, con un estilo perfectamente reconocible. Con razón ha sido considerado como el artista más importante del cartelismo cubano.

Fuente: www.granma.cu

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