Guatemala multipremiada en el Festival de Cine de La Habana
Por: Mauricio Nuñez Rodríguez

La cinta La Llorona del realizador guatemalteco Jayro Bustamante se alzó con el Premio Coral Especial del Jurado en la categoría de ficción en el recién finalizado Festival del Nuevo Cine Latinoamericano. Pero no le fue suficiente. A su favor también se inclinó el Jurado del Premio Coral de Sonido. Guatemala esta vez seguía insatisfecha y la misma obra logró otros dos premios colaterales: el Glauber Rocha, otorgado por la Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina y el Premio áSúmate! Cultural, entregado por la Campaña áSÚMATE! Por una vida sin violencia.

Pero el Festival Internacional del Nuevo Cine Latianoamericano tenía otra sorpresa reservada para la Tierra del quetzal: una Mención Especial en la categoría de Ópera Prima para el film Nuestras Madres de Cesar Díaz. El Embajador de la República de Guatemala en La Habana, el señor Héctor Iván Espinoza Farfán, recogió la mayoría de los premios para ser enviados a los realizadores.

La actriz guatemalteca Margarita Kenefic —una de las protagonistas de La Llorona—, tuvo un paso fugaz por la capital cubana durante esta edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. Participó en la premier y regreso rápidamente, pues otros compromisos de trabajo esperaban por ella. No pudo disfrutar de la buena suerte que tuvo su película entre público y crítica.

“Soy una mujer de teatro”, me confesó en breve diálogo; “pero no pude resistirme a participar en un proyecto que centraliza un asunto tan conmovedor como el que brinda La Llorona”. La obra no es una recreación del conocido mito que habita en el imaginario centroamericano. Es la presencia en el cine de un conflicto latente en muchos países latinoamericano: la expropiación de sus tierras a los pueblos originarios del continente.

“Fue una personaje que me movilizó totalmente. No podía ser de otra manera. Requirió una entrega total desde el punto de vista físico y sicológico”. Margarita Kanefic encarna el personaje de la esposa de un alto funcionario que dirigió —años atrás— una operación que no solo desterró de sus tierras a cientos de familias, sino que derivó también en profundos maltratos a la población nativa de ese territorio.

Son tristes acontecimientos en la historia más reciente de nuestros países convertidas en hechos artísticos por una nueva generación de talentosos realizadores guatemaltecos y latinoamericanos.

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