Cinco aspectos culturales de la comunidad cubana de New York en el siglo XIX
Por: Jesús Alejandro Blanco Fonseca

En el libro Algunos aspectos culturales de la comunidad cubana de New York durante el siglo xix, Enrique López Mesa presenta al Martí de 27 años desembarcado en esa ciudad, donde lo más lúcido de la intelligentsia cubana decimonónica había desarrollado sus vínculos. Luego, declara el propósito de su monografía: “[…] hacer un bosquejo general […] aspectos culturales de aquella comunidad, que fueron los antecedentes y el contexto de la extraordinaria labor desplegada por José Martí entre 1880 y 1895” (p. 9). Además, señala la invitación a futuros investigadores propuesta por la profesora Ana Cairo de realizar “[…] un estudio monográfico acerca de cómo se fue elaborando una visión cubana de los Estados Unidos a largo del siglo xix”.

El texto está estructurado en siete partes: Reconocimientos, “A modo de introducción”, cuerpo del texto, notas, fotos, bibliografía no citada en el texto y cuatro anexos: Relación parcial de lugares públicos de New York y Brooklyn utilizados por los cubanos para sus actos políticos y culturales (1850-1898), publicaciones periódicas de New York fundadas o dirigidas por cubanos durante el siglo xix, obras de autores cubanos del siglo xix sobre New York y los Estados Unidos (no incluye a José Martí), y cinco poemas “neoyorkinos” de autores cubanos de esa centuria. El texto está encabezado por el fragmento de un discurso de Martí a 10 de octubre del 1891 en Harmand Hall de New York.

En los reconocimientos, antes de mencionar un listado de nombres de contribuyentes a la realización del libro –pues todo libro es una obra colectiva–, el autor declara que su obra es una monografía preparada para el Taller “José Martí and the New York Public Culture of the Gilded Age”, auspiciado por la New York University y celeabrado en la ciudad de New York a 11 de diciembre del 2000.

En el primer acápite incluye un relato de la vida de exilio de dos cubanos ilustres: Félix Varela y Morales y José María Heredia, traductores al español de sendas obras norteamericanas. Luego, continúa con la fundación, el 26 de febrero del 1852, de la Sociedad Cubana de Beneficiencia Mutua para socorrer a cubanos indigentes o en desgracia personal o familiar y, más tarde, la fundación del Ateneo Democrático Cubano el 9 de octubre del 1853 por Miguel Teurbe Tolón (1820-1857).

En el segundo: caracteriza a la comunidad de inmigrantes en New York –huida de la represión española cuando la Guerra de los Diez Años– como heterogénea, aunque formada en su mayoría por asalariados. El tercero aborda a la inmigración cubana en Nueva York después de la Guerra Grande centrado en dos figuras ilustres que quedaron residiendo en New York: Cirilo Villaverde (1812-1894) y Néstor Ponce de León (1837-1899). Luego, momentos culminantes de la oratoria con que José Martí se presentó en New York y, más tarde, examina la mejor prosa martiana en lengua española escrita no en capitales hispanas, sino New York para diversos periódicos, además de los poemarios publicados en New York, la escuela social de José Martí, donde aprendió de contrastes entre opulentos y míseros. Y, a continuación, una serie de personajes que convivieron con Martí en las escenas norteamericanas.

El cuarto acápite trata de los personajes que inmigraron o permanecieron en New York luego de la Guerra del 95. Recomienda abordar como objeto de estudio la historia de la Sociedad Cubana de Estudios Jurídicos y Económicos, fundada a 9 de noviembre del 1896, por iniciativa de Emilio del Junco y Francisco Figueras, y presidida por Enrique José Varona. Por mayoría de sus integrantes fue disuelta el 11 de enero del 1897, ante el conflicto con el sector más radical de la emigración que la consideró una amenaza contra la unidad revolucionaria del Partido Revolucionario Cubano. Eduardo Yero Buduén la consideró capaz de infiltrar las futuras leyes republicanas de un espíritu conservador capaz de garantizar los privilegios de una oligarquía dominante.

El quinto acápite aborda la composición demográfica de la comunidad cubana en New York, en su mayoría blanca ilustrada y de clase media, rondando los miles de habitantes, minoritarios en comparación con las inmigraciones irlandesa, alemana o italiana. Tuvo una gran influencia cultural al mantener recordado el idioma castellano en el este de los Estados Unidos de América. Esto es muestra del orgullo sentido por el nivel cultural de su patria, manifestado en meetings donde recordaban las efemérides de los hechos heroicos de su progenie. El acápite concluye indicando la profusión de estudios de historia política de la comunidad cubana de New York City durante el siglo xix y la escasez de estudios sobre su historia económica, social y cultural: compartida entre el archipiélago cubano y la ciudad cosmopolita de New York.

Algunos aspectos culturales de la comunidad cubana de New York durante el siglo xix, de Enrique López Mesa, es un libro de mucha importancia para el estudio y comprensión del pensamiento martiano. Fue editado por Cecilia Estévez Salazar, y diseñado y compuesto por Ileana Fernández Alfonso. Ha gozado de dos ediciones del Centro de Estudios Martianos. La primera del 2002 y la segunda y actual, de 2025. Consta de 132 páginas.