José Julián Martí Pérez y la cultura nacional
Por: Jesús Alejandro Blanco Fonseca

¿Qué cultura nacional proponía José Julián Martí Pérez? La cultura de la conjunción entre la gente de educación literaria y la gente ejecutiva de formación técnica o militar, entre los cubanos y las cubanas de la emigración y las cubanas y cubanos de adentro, dos alas de las cuales: “Nuevo queremos el carácter, y laborioso queremos al criollo, y la vida burocrática tenémosla por peligro y azote, y bregaremos por poner la tierra abierta, con el trabajo inmediato y diverso, a la vida natural […]1

Así podemos interpretar que, para Martí, la cultura nacional de Cuba, la cubanidad, tenía que traer consigo un nuevo carácter de virtud libre, contrapuesto al vicio colonial español mantenedor de una cultura de esclavitud.

¿Qué significa José Martí para la cultura nacional? Martí es fascinante porque trasciende lo literario a través de su triple dimensión: el poeta que renovó la lengua, el filósofo que definió una ética continental y el mártir que simboliza la lucha anticolonial.

Tratar de Martí y la cultura nacional es adentrarse en el corazón mismo de la identidad cubana. Martí no solo fue el apóstol de la independencia, sino el arquitecto intelectual de la nación, el forjador de una cultura propia y soberana.

Para la cultura nacional, Martí representa:

  1. Unidad e identidad nacional: Su pensamiento y obra fueron fundamentales para forjar una conciencia nacional cubana, integrando a todos los sectores sociales en el proyecto de república “Con todos, y para el bien de todos” (Discurso que pronunciara en el Liceo Cubano, Tampa, a 26 de noviembre del 1891, O.C., t. 4, p. 279).

  2. Ética y patriotismo: Encarnó valores de sacrificio, honestidad y amor a la patria que siguen siendo pilares de la educación y la moral en Cuba.

  3. Renovación literaria y periodística: Como escritor, fue de los precursores del modernismo en la literatura latinoamericana con obras como Ismaelillo y Versos Libres. Además, elevó la calidad literaria y creó un estilo distintivamente cubano con sus Versos Sencillos.

  4. Antimperialismo y latinoamericanismo: Alertó sobre los peligros del expansionismo estadounidense y promovió la unidad de los pueblos de América Latina.

  5. Educación y humanismo: Defendió la educación como base del progreso social y la formación de seres humanos libres y cultos.

En la Cuba actual, el pensamiento martiano sigue siendo fundamento ideológico y cultural, guía oficial del sistema educativo y referente constante de la vida política nacional. Su imagen y citas están omnipresentes en la sociedad cubana, representando los ideales revolucionarios y la resistencia nacional. Su legado es reivindicado tanto por el gobierno cubano como por amplios sectores del exilio, aunque con interpretaciones distintas, lo que demuestra su carácter polisémico como figura nacional.

Conclusión

José Martí es, en esencia, uno de los fundamentos de la cultura nacional cubana. No solo la describió o la exaltó, sino que activamente la construyó con su pensamiento y acción. Le dio a Cuba un proyecto de nación basado en la justicia social, la soberanía cultural y la dignidad humana. Por eso, entender a Martí es entender la médula misma de lo que significa ser cubano. Su legado no solo es histórico, sino un faro vivo que continúa guiando e interrogando a la nación.

1 José Martí: “Los cubanos de afuera y los cubanos de adentro”, O.C., t. 1, p. 479.