Relación de José Martí con Tampa
Por: Hilda Pupo Salazar

Dicen que Tampa huelea nuestro país y es porque allí radicaba uno de los focos de emigrados cubanos más activos en la lucha por la independencia de la Isla en el siglo XIX.

Esa ciudad de los Estados Unidos está ubicada cerca de la bahía del Espíritu Santo y, según apuntes, de allí salieron unas 27 expediciones militares financiadas y principalmente tripuladas por cubanos.

La relación de José Martí con Tampa es sumamente estrecha. La visitó por primera vez el 25 de noviembre de 1891, invitado por Nestor Leonelo Carbonell, presidente del Club Ignacio Agramonte, para tomar parte en una fiesta artística literaria.

Cuentan que en la medianoche de esa fecha, llegó Martí a esa ciudad, situada en el condado de Hillsborough, en la costa oeste de Florida. Hasta allí acudieron a recibirlo los emigrados revolucionarios cubanos, en su mayoría tabaqueros.

El acto de la presentación de Martí fue sencillo: breves palabras, ahogadas por la emoción, de Néstor L. Carbonell, con la oratoria del Apóstol. Al día siguiente recorrió los talleres y fábricas de tabacos, donde tuvo un recibimiento extraordinario por parte de los trabajadores.

El 26 de noviembre de 1891, José Martí pronunció su primer discurso, que hoy se conoce con el título genérico de: “Con todos y para el bien de todos”, ante los emigrados cubanos que eran miembros del Club Ignacio Agramonte, en el Liceo Cubano que radicaba en la zona de Tampa.

Alcémonos para que algún día tengan tumba nuestros hijos! Y pongamos, alrededor de la estrella, en la bandera nueva, esta fórmula del amor triunfante: ‘Con todos, y para el bien de todos’”.

Ya 27, Martí habló en el acto conmemorativo del 27 de noviembre en homenaje a los estudiantes de Medicina fusilados en igual fecha de 1871, ocasión en la que pronunció el discurso conocido por: “Los pinos nuevos”, en la Liga Patriótica Cubana.

Rompió de pronto el sol sobre un claro del bosque y allí, al centelleo de la luz súbita, vi por sobre la yerba amarillenta erguirse, en torno al tronco negro de los pinos caídos, los racimos gozosos de los pinos nuevos: ¡Eso somos nosotros: pinos nuevos!”.

Ese mismo día fundó la Liga de Instrucción para contribuir a la educación y a la enseñanza entre cubanos, semejante a la que ya existía en esos momentos, en Nueva York y  el 28 de noviembre concluyó su visita.

El Maestro encontró en Tampa un buen escenario para su gestión revolucionaria. Entró en contacto con las organizaciones patrióticas: el Club que lo invitaba, la Liga patriótica cubana e hizo ver la necesidad de unirse para realizar una acción común.

En futuros viajes, a esta ciudad, realizados tanto en 1892, como en 1893 y 1894, se reunió con cuanto grupo, club o liga fue posible, pues consideraba muy importante explicar cada paso de preparación de la guerra necesaria.

Tampa tuvo influencia decisiva sobre los destinos históricos de Cuba. Sus tabaqueros contribuyeron con más recursos, proporcionalmente, que otros para la independencia de Cuba. La orden para la Revolución del 95 salió oculta en uno de los tabacos torcidos en las fábricas de ese lugar.

Tan sólo a unas cuadras del bullicioso centro de la ciudad de Ybor City, en Tampa, se encuentra el Parque Amigos de José Martí“, dedicado al político e intelectual cubano. Son apenas 500 metros cuadrados rodeados por un muro bajo y una cerca metálica, en su interior: una estrecha parcela en la que se erige una estatua del prócer que recibe a los visitantes con el brazo en alto, flanqueado por la bandera de Cuba.

Al fondo un modesto mural con el mapa de la Isla y sus provincias coloreadas en tonos apagados y una placa con las palabras de Martí donde se afirma: “En el mundo, si se le lleva con dignidad, hay aún poesía para mucho“.

Fuente: http://ahora.cu

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