[Nueva York, mayo de 1887]

[Fragmento]

[Nueva York, mayo de 1887]

[…] Si no te has olvidado de mí, desde aquellos días en que me acompañabas aún en el paseo, hasta la puerta del cubil donde hacía de tenedor de libros, no te enojará que te diga con cuánto placer he leído que acabas de obtener sendos premios en un certamen hermoso, y te pida un ejemplar de tu estudio sobre la Redención de la raza indígena, que es cosa que me va al corazón, y sobre la que llevo mucho escrito; como que aquí soy suscritor [sic] de The Manus Star, que es e1 periódico que publican los alumnos in¬dios de la escuela de Carlyle y ahora mismo acabo de recibir los excelentes datos que el Gral. […] me manda sobre la educación en Hampton, que es dice buen colegio. Ahí es donde está la salva¬ción de tu tierra, más que en buscarla en gente extranjera, que nunca podrá amar y servir a tu tierra como si fuera la suya propia. Si yo no fuera cubano, quisiera ser mexicano; y siéndolo le ofren¬daría lo mejor de mi vida, la expondría, aunque los hombres prác¬ticos hicieran burla primero de lo que habían de agradecer después, en enseñar a los indios. De casa en casa iría pidiendo piedras para levantar una hermosa Escuela Nacional de Indios.

Mándamelo sin falta y por el primer vapor, sabes pues con qué curiosidad espero tu trabajo.

Por ahí se ha de ir a la poesía, y en eso hay más de lo que los poetas se figuran, […]

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