Desde la caravana de la Libertad a la eternidad

El parque José Martí de Cienfuegos acogió de forma masiva las cenizas del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en la Caravana hacia la eternidad y como hace 57 años el pueblo  multiplicado recibió al líder histórico en la Caravana de la Libertad.

Como sucedió aquel martes, 6 de enero de 1959, los restos del líder histórico se adentraron al territorio sureño por las inmediaciones del poblado de Martha Abreu, continuaron la ruta por los municipios de Cruces y Palmira hasta llegar a la Perla del Sur, la ciudad de los hombres firmes, como él mismo la calificó.

Niños, jóvenes, ancianos, religiosos y ateos, con banderas, fotos o flores colmaron las avenidas para decir un ¡Hasta siempre Comandante! , sentir su presencia y formar parte de este momento irrepetible.

Desde horas tempranas de la tarde de este 30 de noviembre, el pueblo de Cienfuegos había colmado las principales carreteras y calles por donde aquel 6 de enero de 1959, pasara victorioso en Líder de la Revolución con su Caravana de la Libertad.

En esa ocasión Fidel decidió venir a Cienfuegos para homenajear a los héroes y mártires de la sublevación popular de 1957, epopeya protagonizada por marinos y civiles que se levantaron en armas contra la dictadura de Fulgencio Batista.

Cienfuegueros que fueron testigos de aquel seis de enero de 1959, estuvieron nuevamente para despedir al invicto jefe de la Revolución Cubana.

Manuel Varela Pérez era dependiente de la tienda El Siglo y dirigente de la juventud ortodoxa en Cienfuegos y recuerda que la gente se enteró de que Fidel estaba en Cienfuegos y se concentró espontáneamente en el parque, frente al Ayuntamiento.

Como no había tribuna parquearon un camión plancha, donde se subió  Fidel y se dirigió al pueblo, no duró mucho tiempo el discurso pero fue muy emotivo, el pueblo estaba enardecido y a cada palabra  o frase daban vítores.

Yo vine a dar el último adiós al Comandante, algo muy doloroso, porque siempre pensé que Fidel es eternoy todavía me parece mentira, yo no estaba preparado para asumir su muerte.

Todavía guardo la imagen del Fidel que vino aquí­ aquel 12 de noviembre de 1950 cuando participamos en el apoyo a los estudiantes cienfuegueros en huelga, y donde detuvieron por primera vez al joven revolucionario.

Esa es la imagen que quiero guardar de él”, acotó Varela Pérez.

Andrés García Suárez, también de aquellos alumnos de cuarto año que en Cienfuegos se habían ido a la huelga de 1950,  tuvo la suerte de conocer a Fidel hace 66 años.

Contó como estuvo en primera fila en el parque Martí­ cuando en enero de 1959 Fidel llegó victorioso,  bajo un frío increíble pero que no impidió la aglomeración nutrida frente al ayuntamiento.

Él se ganó a los cienfuegueros cuando dijo que había que venir aquí aunque fuera solo a rendir culto a los mártires del Cinco de Septiembre de 1957 y saludar al  heroico pueblo de Cienfuegos.”

Según José Ramón Alemán Rosquete, teniente coronel retirado del Ministerio del Interior, cuando la llegada de Fidel en 1959 él era un joven que apenas había alcanzado el cuarto grado.

Ahora volví­ al parque a recibir sus restos y despedirlo a su última morada en Santiago de Cuba, pero en estos 57 años, resalto cómo la Revolución hecha por Fidel permitió que me superara hasta hacerme Licenciado en Ciencias Penales, y me hizo mejor como persona, y revolucionario”.

Fuente: http://bohemia.cu

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