Cuba bajo asedio: el bloqueo que golpea a niños y enfermos. El testimonio de Marlene Vázquez Pérez, directora del Centro de Estudios Martianos de La Habana (Alfonso Bruno)

Habla Marlene Vázquez Pérez, directora del Centro de Estudios Martianos de La Habana, voz recogida en el manifiesto de los académicos españoles y autora del epílogo de «Cuba, la verdad que no les han contado».

La opinión pública internacional se mueve como la mirada de los espectadores de un partido de tenis: primero Irán, luego Oriente Medio, después nuevamente Cuba. Pero en la isla la crisis no es un paréntesis repentino: es una condición estructural que dura desde hace décadas y que hoy —entre sanciones endurecidas, escasez de combustible y aislamiento financiero— adquiere rasgos dramáticos.

En España, doscientos cuarenta profesores de universidades públicas y del CSIC han firmado un manifiesto titulado «No a la agresión militar contra Cuba». Entre las voces recogidas se encuentra la de Marlene Vázquez Pérez, directora del Centro de Estudios Martianos de La Habana y una de las mayores especialistas en la obra de José Martí. Es la misma estudiosa que firma el epílogo de «Cuba, la verdad que no les han contado», el libro —ahora disponible en formato digital en Amazon en italiano— nacido de un viaje nuestro a la isla y construido como una cadena de voces cubanas, desde Abel Prieto, presidente de la Casa de las Américas, hasta el economista Luciano Vasapollo. La encontramos para hablar de ese libro y de lo que relata: una realidad que entra en los hogares, los hospitales, las cocinas, y en la vida de los niños y de los ancianos.

Profesora, usted firma el epílogo de «Cuba, la verdad que no les han contado», que ahora se publica en italiano en Amazon. ¿Qué quiso expresar en esas páginas?

Le agradezco, y fue un honor formar parte de él. Es un libro valioso, porque da voz a Cuba en Italia, y lo recomiendo a cualquiera que quiera comprender realmente qué es el bloqueo, más allá de los eslóganes. En el epílogo quise volver a José Martí: no la estatua, no la cita ritual, sino la conciencia viva de la nación. Lo titulé «La dignidad como última frontera de la libertad», porque todo comienza ahí: sin dignidad no hay libertad posible.

Vayamos al núcleo de la cuestión. Cuando se habla de bloqueo o embargo, el debate casi siempre permanece en el plano político. ¿Cuál es, en cambio, el rostro humano?

El rostro humano es el de las personas que sufren cada día. Decir «sesenta y siete años» parece sencillo, pero sesenta y siete años son sesenta y siete años, y ese peso recae sobre todo un pueblo. A menudo se repite que el embargo está dirigido contra el gobierno; en realidad golpea a todos: niños, ancianos, mujeres embarazadas, enfermos, personas que no son en absoluto actores políticos. Pienso en quien muere en un hospital esperando un marcapasos, en los niños de oncología que necesitarían medicamentos producidos incluso en los propios Estados Unidos: en avión serían cuarenta y cinco minutos, y sin embargo esos medicamentos no llegan.

Usted mismo, en el libro, entrevistando al profesor Vasapollo, lo muestra con claridad: el niño diabético no muere por el comunismo, como quisiera la propaganda; muere porque la insulina es producida por empresas que operan dentro del sistema dólar y no pueden vender a La Habana sin exponerse a las sanciones estadounidenses. No son opiniones: son cadenas causales verificables, reconocidas incluso por organismos internacionales que no pueden ser sospechosos de simpatías revolucionarias.

Entonces no se trata solamente de economía o diplomacia.

No, se trata de vidas humanas. El bloqueo no es una medida simbólica: decide si un hospital puede curar, si un niño recibe una terapia, si una familia puede cocinar, si una madre puede lavar la ropa, si una persona puede llegar a su trabajo. Cuando se habla de embargo, habría que tener el valor de mirar estos rostros, no solo las estadísticas y las declaraciones.

En su libro usted insiste, junto con Vasapollo, en una palabra: «bloqueo» en lugar de «embargo». ¿No es una sutileza semántica?

No es en absoluto una sutileza, es una cuestión de verdad, y hace bien en destacarlo. El embargo es unilateral: un país deja de comerciar con otro. El bloqueo es una sanción total: cualquier país del mundo que mantenga relaciones comerciales, monetarias o financieras con Cuba corre el riesgo de ser también castigado por Estados Unidos. Utilizar la palabra «embargo» significa ya aceptar la narrativa de Washington. Por eso, en el libro, ustedes dicen «bloqueo», con la máxima precisión.

«El bloqueo no es el embargo: es un castigo global».

¿Qué significa, concretamente, vivir en estas condiciones?

Significa perder el control del tiempo. Se vive en función de cuándo habrá electricidad. La vida doméstica se convierte en una pesadilla: cocinas de noche, si la corriente llega de madrugada; lavas cuando finalmente vuelve la luz, porque la vida familiar continúa a pesar de todo. Y también el trabajo se ve completamente alterado: todo depende de la electricidad, del transporte, del combustible, de la posibilidad de desplazarse y organizar la jornada.

Los apagones. ¿Qué impacto tienen en las familias cubanas?

Enorme. No son una simple molestia: cambian la salud, el trabajo y el estado de ánimo de las personas. En el libro, el profesor Vasapollo relata haber visto con sus propios ojos barrios de La Habana a oscuras durante doce, quince e incluso veinte horas al día; gente que cocina con fuego de leña porque no hay gas ni electricidad; quirófanos donde el cirujano comienza una operación sabiendo que la corriente podría cortarse en cualquier momento. Y la basura en las calles —como usted documenta en esas páginas— no es el símbolo del fracaso del socialismo: es la señal concreta de un país al que se le impide importar piezas de repuesto para los camiones de recogida de residuos. Y aun así el pueblo sigue adelante.

Hay quienes hablan de Cuba como de un «Estado fallido». ¿Comparte esa definición?

No, es una narrativa ideológica. Un Estado fallido no mantiene una red sanitaria, una red educativa, trabajadores sociales, estructuras asistenciales y formas de organización popular. Cuba no es un Estado fallido: es un Estado sitiado. Esa es precisamente la tesis con la que se abre su libro, en el capítulo «El asedio permanente y el silencio del mundo». Si Cuba realmente no funcionara, ¿por qué empeñarse tanto en bloquearla? ¿Por qué convertir incluso la compra de una aspirina en una pesadilla burocrática?

Usted utiliza palabras muy duras: «asedio», «guerra económica», «criminal». ¿Por qué?

Porque cuando una medida política golpea a niños, ancianos, enfermos y mujeres embarazadas, ya no puede hablarse únicamente de diplomacia. Hay una imagen, en el libro, que lo resume todo: quien guarda silencio sobre el bloqueo mientras llora por los sufrimientos de los cubanos es como quien rompe sistemáticamente las piernas a un hombre y luego se conmueve al verlo en una silla de ruedas. Es criminal hacer pagar a todo un pueblo una elección política. Quien espera un medicamento que le salve la vida no es un símbolo ideológico: es una persona.

¿Cuál es, a su juicio, el verdadero objetivo de la política estadounidense hacia Cuba?

Estados Unidos no quiere una Cuba reformada: quiere una Cuba sometida. La isla está a noventa millas, y para Washington sería ideal un país alineado con sus intereses. Pero Cuba sigue representando autonomía, soberanía y resistencia, y eso molesta. El bloqueo sirve para desgastar a la población y presentar luego su sufrimiento como prueba del fracaso del sistema. En el libro usted dedica un capítulo entero a cómo se fabrica el consenso contrario —«El disidente fabricado: CIA, dólares y mercenarios»— para distinguir la disidencia real de aquello que se construye artificialmente contra la soberanía de un pueblo.

En este clima internacional, ¿qué representa hoy Cuba?

Una causa más grande que la propia Cuba. En Estados Unidos se ha llegado a posturas agresivas, xenófobas e incluso fascistas. Hoy el objetivo puede ser Cuba; mañana, cualquier otro pueblo. Por eso la causa cubana es la causa de todos los pueblos que luchan por la paz, el diálogo, el respeto de la soberanía y de la dignidad humana. Lo que está en juego no es solamente el futuro de una isla: es una determinada idea de humanidad.

¿Qué debería comprender la opinión pública internacional, y la italiana en particular?

Que no se puede mirar a Cuba únicamente a través de las categorías de la propaganda. Hay que escuchar a las personas: a los niños, a los hospitales, a las familias, a los ancianos, a las madres que cocinan cuando vuelve la electricidad. Cuba no pide compasión: pide justicia. Pide que se ponga fin a una política que desde hace décadas pesa sobre la vida cotidiana de millones de seres humanos. En Italia, Cuba casi siempre llega como una caricatura —o como nostalgia ideológica o como dictadura tropical— y rara vez se le permite hablar con su propia voz. Su libro nace precisamente para devolverle esa voz; por eso invito a quien nos lee a buscarlo en Amazon.

De la crónica a la conciencia

Hay un punto en el que el testimonio de Vázquez deja de ser crónica y se convierte en una cuestión moral. Es el hilo de José Martí —no la estatua, no la cita ritual, sino la conciencia viva de la nación— que recorre el epílogo con el que la estudiosa cierra el volumen: la dignidad como última frontera de la libertad.

Para un lector cristiano, el libro ofrece más de un umbral de reflexión. Junto a la economía del asedio, dialoga con la fe de los pueblos —la espiritualidad mestiza de la isla, la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, la relación entre la Iglesia y los Papas, desde el diálogo con Juan Pablo II hasta el homenaje final al Papa Francisco—. Incluye además una «Carta de una madre cubana a una madre estadounidense» que devuelve todo, de golpe, a la medida más simple y más grande: dos madres, dos hijos y la pregunta de si el sufrimiento de un pueblo puede convertirse alguna vez en instrumento de presión.

Es la misma pregunta que permanece abierta en estas páginas y que constituye la mejor síntesis de esta conversación. Cuba —se lee en las últimas líneas del libro— «da miedo no porque sea perfecta. Da miedo porque no se deja poseer».

Detrás de la palabra «embargo» no hay solamente estrategias geopolíticas, sino rostros, hospitales, apagones, medicamentos ausentes y familias obligadas a reinventar cada día la normalidad. Leída a través de las palabras de Marlene Vázquez —y a través de «Cuba, la verdad que no les han contado», ahora disponible en italiano en Amazon— la cuestión cubana vuelve a ser, ante todo, una cuestión moral: ¿hasta qué punto puede castigarse a un pueblo para doblegar su historia?

Entrevista realizada por P. Alfonso M. Bruno, director de Mediafighter.

La posfación del volumen está a cargo de Marlene Vázquez Pérez, en la reelaboración de Mirella Madafferi (doctoranda en Estudios para la Paz, Universidad para Extranjeros de Perugia).

En la fotografía, Marlene Vázquez en el Estudiantado Filosófico y Teológico Internacional de Roma de los Frailes Franciscanos de la Inmaculada.

Tomado de: https://www.farodiroma.it/

Posted in Sin categoría | Leave a comment

Más lazos culturales entre Guatemala y Cuba

La muestra de libros donados al Centro de Estudios Martianos (martes 9 de junio último), por representantes de la Editorial Cultura, del Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala, refuerza la voluntad de acercamiento y armonía de dos pueblos que comparten importantes vínculos históricos.

Como recordara la doctora Marlene Vázquez Pérez, son lazos cristalizados desde el siglo xix a partir de la estancia y creación literaria en esa tierra de notables poetas como el prócer José Martí y el bayamés José Joaquín Palma –autor del Himno Nacional de Guatemala–, y de otros emigrados cubanos que trazaron el indisoluble nexo cultural con que continúa vigorizándose hoy.

El señor Anderson Rocael Aquino, uno de los representantes de esa casa editorial guatemalteca de visita en el CEM, recordó en su intervención la definición del poeta Jorge Luis Borges para acreditar la importancia de los libros donados a los fondos del CEM: porque son “una extensión de la memoria” y explicó, de forma general, cómo transcurre el proceso de recepción y valoración de los originales (de todos los géneros) que los autores ponen en sus manos, y los siguientes pasos hasta contar con el ejemplar físico que distribuyen y donan a instituciones culturales de comunidades guatemaltecas y, en muchos casos, pueden ser leídas no solo en Español sino en las múltiples lenguas de esa nación, práctica que es escudo para lograr la verdadera identidad nacional.

La Editorial Cultura ha incluido anteriormente en su catálogo, ediciones especiales de La Edad de Oro, la novela Lucía Jerez y el ensayo Guatemala, de José Martí. Con la reciente visita, se abren puertas a nuevos proyectos interinstitucionales de colaboración e intercambio.

Dentro de la colección de libros donados al CEM se incluyen valiosos textos del escritor guatemalteco Miguel Ángel Asturias, “un gran admirador de la cultura cubana y de José Martí, a quien reconoció como el gran intelectual del continente americano que abrió las puertas a la literatura del siglo xx”, subrayó Marlene Vázquez quien, en acto de reciprocidad, entregó libros del sello editorial del CEM a la señora Verónica Jiménez, Consejera Comercial de la Embajada de Guatemala en Cuba y a los representantes del país centroamericano de visita en la institución.

© PJM

Posted in Sin categoría | Leave a comment

Herminio Almendros, un maestro español de convicción martiana

El 10 de octubre de 1868 se inició en Cuba la guerra por la liberación del yugo español, exactamente 30 años después nació en España, Herminio Almendros Ibáñez, hijo único de un matrimonio humilde. Vivían en una modesta casa al final de la calle Niceto Cuenca, muy cerca de la estación de ferrocarril donde laboraba el padre, en Almansa, región de Albacete. El joven cursó estudios de magisterio en Albacete y Alicante; luego viajó al continente africano donde cumplió el Servicio Militar en plena escalada bélica en Marruecos. Al regreso continuó su formación en la selectiva Escuela de Estudios Superiores de Ma­gisterio de Madrid, donde en 1921 supera las pruebas selectivas y accede a una de las veinticinco plazas masculinas con derecho a beca y a alojamiento en la Residencia de Estudiantes; se graduó con el primer expediente en 1928.

Trabajó como maestro en la región de Villablino (León), allí llegó a ser director de la  Escuela de Capacitación Agraria Sierra Pambley, y conoció a María Cuyás Ponsa, también apasio­nada por el magisterio, quien sería su esposa y madre de sus tres hijos: Néstor, María Rosa y Sergio. Juntos viajaron a Lérida como inspectores de enseñanza primaria; en aquella ciudad Herminio se pone en contacto con la pedagogía del ilustre pedagogo francés Célestin Freinet.

Luego de una breve estancia en Huesca, ambos maes­tros son designados como inspectores en Barcelona, donde Hermi­nio colaboró con la recién creada Sección de Pedagogía de la Universidad de Barcelona y divulgó la pedagogía Freinet. Su libro La imprenta en la escuela (1932) fue la primera obra que se publicó sobre estas técnicas en lengua no francesa; el texto fue muy bien acogido en los círculos intelectuales de la época y lo marcó como pionero de la pedagogía Freinet en lengua hispana.

Promovido en 1936 a inspector-jefe, participó en el pro­yecto del Consejo de la Escuela Nueva Unificada que estruc­turaba todos los niveles educativos desde preescolar hasta la Universidad. Perseguido por sus ideas progresistas durante la Guerra Civil Española, en enero de 1939, atravesó los Pirineos y  huyó a Francia en compañía de su amigo, el filósofo José Ferrater Mora. La familia de Freinet le acogió, pero la Segunda Guerra Mundial le obliga a marchar de nuevo. Al finalizar la Guerra Civil Española emigra a Cuba en el vapor Flandre, gracias a las gestiones de su amigo el dramaturgo Alejandro Casona. El domingo 28 de mayo de 1939, con 40 años, arribó a La Habana; su familia quedó en Barcelona y no volvieron a encontrarse hasta una década más tarde, el 15 de enero de 1949.

Al no convalidarle sus estudios universitarios tuvo que repetirlos en Cuba. Durante ese período fue codirector de La Escuela Activa (1939-1940). Fundó y dirigió, con Ruth Robés, la revista mensual para niños Ronda (1941-1942). En 1950 obtuvo el primer premio del tricentenario de Descartes, concedido por la Sociedad Franco-Americana de Cuba, por su obra La idea de la matemática universal en la obra de Descartes.

Dos años después se doctoró por la Universidad de Oriente, con una tesis titulada La inspección escolarExposición crítica de su proceso en Cuba y sugestiones para una readaptación posible. Con una fructífera carrera pedagógica llegó a ser asesor del Ministerio de Edu­cación Superior de Cuba, cargo del que fue destituido, en 1952, por el presidente Fulgencio Batista. Luego la Unesco lo nombró para trabajar en la Escuela Internacional de la Organi­zación de Estados Americanos, ubicada en Rubio, Venezuela. Poco antes del triunfo de la Revolución liderada por Fidel Castro, regresó a Cuba.

Abrazó con pasión la Revolución triunfante y ocupó numerosas responsabilidades: integró el equipo de trabajo de la Campaña de Alfabetización, fue Director General de Educación Rural, Director del Departamento de Publicaciones del Ministerio de Educación, Director de la Editora Juvenil (1962-1967), Asesor de la Sección de Enseñanza del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y Asesor en la Dirección de Formación y Perfec­cionamiento del Personal Docente del Ministerio de Educación.

Desde estos cargos directivos impulsó la publicación de una amplia literatura infantil donde supo conjugar el atractivo de la Historia con la calidad literaria y la intencionalidad educativa; colaboró en la redacción de programas de estudio, orientaciones metodo­lógicas y textos para la nueva red de Escuelas Formadoras de Maestros Primarios; intro­dujo en Cuba las concepciones de la Escuela Popular Moderna de Freinet, sobre todo lo referente a la imprenta escolar.

Herminio quedó sorprendido con la obra de José Martí, la cual se convirtió en motivo de desvelo para toda su vida. En consecuencia, escribió: «Cuando yo llegué aquí, en el año 39, no lo conocía sino por el artículo de Rubén Darío en Los Raros. Cuando me asomé a alguno de sus libros tuve la impresión de estar frente a un genio».

En 1956 publicó A propósito de “La Edad de Oro” de José Martí. Notas sobre literatura infantil, la edición de 500 ejemplares se realizó en Santiago de Cuba por el Departamento de Extensión y Relaciones Culturales de la Universidad de Oriente. El volumen tiene el mérito de constituir el primer acercamiento a esta medular obra del Apóstol. Sobre esta primera edición dijo Herminio: «Yo confieso que al acercarme a la obra escrita de Martí, y topar con la singular revista infantil, me detuve sorprendido primero ante ella, con esa misma extrañeza que quizás hayáis también de momento sentido. La curiosidad me llevó luego a leerla, a interesarme por ella, a admirarla y a intentar comprenderla en su entraña».

Con singular maestría destaca el ambiente poético de los zapaticos de rosa, la sencillez del lenguaje matizado por imágenes sobrias, asequibles, precisas y limpias que apuntan a la virtud y tienen alto poder de sugerencia. Sobre La Ilíada considera que es un relato admirable, con buen poder de síntesis, que entretiene y enseña; subraya Herminio no solo el resumen, sino la forma en que Martí es capaz de contar la epopeya.

Fueron múltiples los elogios que recibió esta edición prístina y las sucesivas de 1972 y 1976 publicadas por las Editoriales Gente Nueva, y Pueblo y Educación respectivamente. Se destacaron sus valores humanos, éticos y estéticos, así como sus aportes literarios y educacionales. Juan Marinello apuntó «sus interpretaciones y comentarios muy atinados», mientras que Ambrosio Fornet destacó que «fue Almendros, entre todos los martianos, quien reflexionó de modo más sistemático y profundo sobre La Edad de Oro».

Ideario Pedagógico de José Martí, con selección e introducción de Herminio Almendros, salió en 1961 a cargo de la Imprenta Nacional de Cuba. En 1990, el Centro de Estudios Martianos y la Editorial Pueblo y Educación realizaron de conjunto una se­gunda edición; luego el propio Centro de Estudios Martianos lo reeditó en 2011 por tercera ocasión y la cuarta  salió en 2015 por la misma institución martiana. Insiste el pedagogo en que no se trata de menospreciar la virtud de la intuición para penetrar y ver directamente la entraña de las realidades ni su condición de instrumento o vía del cono­cer y aun del obrar; por el contrario, para él tiene categoría de su­premo elogio esa exaltación de la intuición pedagógica de Martí.

Este ideario pedagógico era el que veía Herminio como pieza clave para impulsar, desde el punto de vista ideológico, las transformaciones que se estaban produciendo en los procesos docentes de un país que, dos años antes de la publicación del texto, había alcanzado su libertad. Cuba apostaba por cambios radicales y todo lo relacionado con la docencia era fundamental en este empeño.

En este ensayo Herminio aclara que nos faltaba el estudio cuidadoso que ofreciera en forma orgánica las ideas de Martí sobre educación y sin proponérselo realiza comentarios jugosos y sugestivos y se aventura a compilar lo publicado por el Apóstol sobre el tema. Un mérito del autor es que le llama a este entra­mado teórico «la doctrina educativa de Martí», y demuestra con ele­mentos convincentes la necesidad de que la profunda reforma educacional a que aspiraba la Revolución cubana —recordemos que el volumen se publicó en 1961— debía nutrirse radicalmente de la fuente martiana.

Entre los años 1963 y 1965 Herminio dirigió la edición de las Obras Completas de José Martí. La tirada de veinticinco tomos estuvo al cuidado de la Editorial Nacional de Cuba, en coordinación con la Editora del Consejo Nacional de Cultura y la Editora del Consejo Nacional de Universidades. Con maestría de orfebre el intelectual ibérico trabajó cada tomo; esta edición fue muy bien acogida por el público lector.

Cada vez más entusiasmado por la obra martiana, publicó en 1965, Nuestro Martí, obra que tiene el mérito de ser la primera biografía martiana que salió después del triunfo de la Revolución; desde entonces ha tenido, hasta donde alcanzo a saber, seis ediciones; la última, en el 2012, bajo el cuidado de la colección colibrí del Centro de Estudios Mar­tianos, en el 35 aniversario de esta institución. Celebro el título escogido por el autor que invita a apropiarnos del personaje que nos muestra y lo coloca muy cerca del corazón al llamarlo nuestro, exhibe así desde aquí sus altos dotes de educador.

Coincido con el exégeta martiano Luis Toledo Sande, quien ha expresado: “El logro de una biografía depende no poco de la feliz fusión que ella alcance entre lo histórico y lo literario […] una biografía no es una vida, aunque biografía y vida se hayan empleado como sinónimos”; precisamente esta biografía conjuga con armonía elementos básicos de la historia y la literatura para obtener como producto final un libro ameno que se lee fácil y en el cual se aprende. Es evidente que su autor lo escribió pensando en esa multitud de niños y niñas que des­de nuestras escuelas tenían el deber de apropiarse de la vida y obra del Apóstol cubano.

Destaca en todo el ejemplar la maes­tría con que Herminio utiliza la prosopografía o descripción físi­ca de una persona. Así describe al preso 113 a quien le cortan el pelo al rape, le rodean la cintura con una cadena que cuelga y se prende remachada al grillete que aprisiona el tobillo del pie derecho, y remata la figura el feo sombrero negro al que algunos llaman estampa de la muerte. El ensayista no se detiene a caracterizar a la persona ni a abocetar su vida, su análisis va más allá, penetra en el interior de su pensamiento, de su conducta; además contextualiza todo lo que acontece y nos muestra atisbos de la sociedad y del país en que se encontraba el Apóstol en cada momento.

Importa destacar la concepción axiológica presente desde el pórtico. Nuestro Martí es un libro emotivo que despierta sensaciones indescriptibles como si estuviéramos conversando con ese niño, ese adolescente, ese hombre que nos enseñó a conquistar toda la justicia. A pesar de lo anterior destaco que los elementos persuasivos y emocionales utilizados con verdadera destreza por Herminio, no enturbian la claridad de la comprensión. Todo lo contrario, éstas son herramientas que le permiten un delicado equilibrio, un balance magistral entre lógica y emoción, más elocuente y movilizador cuanto más avanzamos en la lectura y advertimos la adecuada sintaxis que subyace y organiza los planteos principales que se defienden.

La revista Casa de las Américas dio a conocer, en su número correspondiente a marzo-abril de 1967, su ensayo Notas sobre Martí innovador del idioma. Acota Herminio «la elegante soltura con que Martí construye, como nadie, frases adverbiales de singular gracia expresiva». Considera el eminente educador que la gran aventura expresiva del Apóstol y su capacidad verbal prodigiosa tienen sus bases en la adecuada manera en que desde pequeño aprendió a dominar su lengua materna.

En 1969 publicó Leyendo una carta a María Mantilla, se refiere a la epístola escrita por el Héroe Nacional el 9 de abril de 1895 desde Cabo Haitiano, considerada su testamento pedagógico. El artículo insertado en el primer número del Anuario Martiano, de la recién creada Sala Martí, de la Biblioteca Nacional José Martí, pondera «la carta larga, cariñosa y previsora». Elogia sus criterios y consejos sobre educación los cuales constituyen fuentes de inestimable valor dignas de estudio y meditación. Este texto es complemento del análisis sobre el ideario pedagógico que Almendros había dado a conocer ocho años antes.

Herminio publicó más de 40 libros, múltiples artículos y prólogos. En España solo dio a conocer dos volúmenes: Pueblos y leyendas (Barcelona, 1929) y La imprenta en la escuela (Madrid, 1932). Sus textos Oros viejos y Había una vez se han convertido en clásicos de la literatura infantil. Otros muy leídos son: Cuentos de animalesCosas curiosas de la vida de algunos animales30 escenas de animales, Aventuras de los hombres y Lecturas ejemplares. Durante su vida intelectual colaboró con los medios de prensa Información y Bohemia. Asimismo, viajó por Francia, República Democrática Alemana, Polonia, Checoslovaquia, Unión Soviética, China, Estados Unidos, Venezuela y México.

Otra labor destacada del pedagogo ibérico estuvo relacionada con la adaptación de obras de la literatura universal e incorporó poemas de destacados autores. La recreación de Carlos J. Finlay, María Curie y Luis Pasteur, se consideran ejemplos clásicos de cómo llevar  la vida de los grandes hombres de ciencia al lenguaje infantil. Es poco conocida su valiosa traducción de varios libros sobre todo textos de pedagogía. Asimismo, fue activo participante en los Seminarios Juveniles de Estudios Martianos, fundados en 1972, y en la creación de colecciones destinadas a la divulgación y la docencia como la Serie Martí, la Biblioteca de Trabajo y las Guías de Trabajo.

El domingo 13 de octubre de 1974, a los 76 años, falleció el querido republicano emigrado que tanto amor sembró en Cuba. Su deceso, ocurrido en el Hospital Calixto García, de la capital habanera, estuvo relacionado con graves complicaciones poso­peratorias de una intervención prostática. Al momento de su muerte presidía la Comisión de Español de la Dirección General de Formación del Personal Docente del Ministerio de Educación. Herminio Almendros Ibáñez fue, sin dudas, un maestro español de probada convicción martiana.

Tomado de: https://www.trabajadores.cu/

Posted in Sin categoría | Leave a comment

Crean Cátedra Martiana en Mongolia

En el contexto de la conmemoración del aniversario 131 de la caída en combate del Héroe Nacional de Cuba, José Martí, y con el propósito de honrar la profunda actualidad de su legado, se anunció oficialmente la creación de la Cátedra Martiana en la Escuela Número 52, institución que lleva con orgullo el nombre del Apóstol de la Independencia de Cuba.
Esta nueva cátedra asume como misión fundamental el estudio, la investigación y la promoción de la vida, obra y pensamiento de Martí, reconociendo la extraordinaria vigencia de sus ideas en el complejo escenario mundial actual.

La Cátedra Martiana se concibe como un espacio académico y comunitario dirigido a estudiantes, docentes, investigadores y público en general, con el objetivo de profundizar en el análisis de la producción intelectual del Apóstol –desde su poesía y periodismo hasta sus propuestas políticas, éticas y pedagógicas–, y establecer puentes con los grandes dilemas del siglo xxi: la justicia social, la integración latinoamericana, la lucha contra todas las formas de colonialismo y neocolonialismo, el equilibrio del mundo y entre el desarrollo y la naturaleza, la defensa de la dignidad humana y la paz.

Durante el acto de presentación, las autoridades educativas destacaron que la elección de la Escuela Número 52 como sede de esta cátedra no es casual, pues su nombre “José Martí” simboliza el compromiso diario con la formación de nuevas generaciones desde los valores del Maestro y Apóstol: “Martí no pertenece solo al pasado; sus escritos dialogan con el presente y nos ofrecen herramientas para imaginar un mundo más justo. Esta cátedra será un faro para que sus ideas sigan vivas en nuestras aulas y más allá de nuestras fronteras”, expresó la directora del centro docente, Sra. Tserenkhand Lumben.

Entre las primeras acciones previstas por la Cátedra destacan: la creación de un seminario permanente de promoción e investigación martiana; la organización de jornadas y concursos escolares sobre la obra de Martí y el establecimiento de vínculos con otras cátedras y centros de estudios martianos en Cuba y el mundo, con el fin de promover el intercambio académico y la difusión del pensamiento martiano como herramienta de análisis crítico de la realidad global.
La iniciativa ha recibido el apoyo de la Embajada de Cuba en Mongolia y de diversas instituciones académicas, que ven en esta cátedra una oportunidad para reafirmar que el ideario martiano –su concepto de “con todos y para el bien de todos”, su antimperialismo, su amor por la justicia y su fe en la capacidad de los pueblos– mantiene plena actualidad en un mundo marcado por desigualdades, conflictos, guerras y desafíos climáticos y éticos.

Con la creación de esta Cátedra Martiana, la Escuela Número 52 se convierte en un referente para el estudio riguroso y la difusión viva del pensamiento del Apóstol, demostrando que la obra de José Martí no solo fundó una nación, sino que sigue iluminando el camino hacia un futuro más humano, solidario y liberador.

© Embajada de Cuba en Mongolia

Posted in Sin categoría | Leave a comment

Recuerdan en Tarquinia, aniversario 131 de la caída en combate de José Martí

En la sede de la Asociación Humanitaria Semi di Pace, en la ciudad italiana de Tarquinia, se rindió un sentido homenaje al Héroe Nacional de Cuba, José Martí, en el aniversario 131 de su caída en combate.

En la actividad, presidida por el líder de esa organización, profesor Luca Bondi, participaron los embajadores cubanos ante Italia y la Santa Sede, Jorge Luis Cepero y Leyde Rodríguez, respectivamente, así como miembros del Cuerpo Diplomático, además de un nutrido grupo de integrantes de dicha asociación y jóvenes estudiantes.

También estuvieron presentes, entre otros invitados, el alcalde de Tarquinia, Francesco Sposetti y miembros del ayuntamiento de esa localidad de la central región del Lacio, así como Fabrizio De Santis, secretario general de la Asociación Nacional de Partisanos de Italia (ANPI).

En el evento, el presidente de Semi di Pace resaltó la importancia de esta fecha histórica, en la que Martí ofrendó su vida, en la lucha por la emancipación de su patria del yugo colonial: “un hombre que combinó profundidad de pensamiento y la valentía, hasta el punto de la entrega total”.

En declaraciones a Prensa Latina, Bondi se refirió a la vigencia del pensamiento del Apóstol de la independencia cubana, cuyo ejemplo “continúa reflejándose en nosotros, interpelándonos, preguntándonos de qué lado queremos estar, porque no es solo un recuerdo, es una presencia viva, es una conciencia que trasciende el tiempo”.

En nombre de las misiones diplomáticas latinoamericanas, intervino la embajadora de Nicaragua, Mónica Robelo, quien se refirió a la importancia del legado de José Martí para ese continente y el mundo. Por su parte, el jefe de la misión diplomática cubana ante la Santa Sede, Leyde Rodríguez, significó que “las ideas martianas perduran en el siglo xxi, como nunca antes en nuestra historia reciente, porque constituyen un símbolo de la resistencia, la emancipación y la lucha de diferentes generaciones de cubanos”.

El embajador cubano en Italia, Jorge Luis Cepero, destacó que “Martí nos sigue guiando y nos sigue convocando a la realización suprema de nuestros ideales como pueblo soberano”. En el aniversario 131 de su caída en combate, en este año en el que además se conmemora el centenario del natalicio del Comandante en jefe Fidel Castro, líder histórico de la Revolución, “el mayor homenaje que los cubanos podemos rendir a ambos es defender con firmeza la patria, con la certeza de que ¡Venceremos!”, reafirmó Cepero.

Como parte del evento, se expuso acerca de la iniciativa solidaria Cuba en el corazón, impulsada por Semi di Pace y otras organizaciones italianas, en apoyo al pueblo de la Isla, víctima del recrudecimiento del bloqueo económico y las amenazas bélicas de los Estados Unidos. También fueron premiados los estudiantes ganadores en un Concurso Internacional Artístico y Literario en homenaje a José Martí, tras lo cual los embajadores cubanos sembraron en el Bosque de Semi di Pace un árbol de olivo que recordará este evento en memoria del Héroe Nacional cubano.

Tomado de: Prensa Latina

Posted in Sin categoría | Leave a comment

José Martí, el ejemplo irradiante

Para los cubanos el 19 de mayo es un día sagrado. Con la conmemoración de la caída en combate de Martí, se renuevan ese día los votos de fidelidad a la memoria del Apóstol y a la Patria. La efeméride se multiplica en el respeto y la gratitud de cada cubano digno, dispuesto a seguir su ejemplo. Pensemos su mausoleo en Santa Ifigenia del mismo modo en que escribió él respecto al deceso de otro grande de Cuba, Antonio Bachiller y Morales: “Pero estas tumbas son lugares de cita, y como jubileos de decoro, adonde los pueblos, que suelen aturdirse y desfallecer, acuden a renovar ante las virtudes, que brillan más hermosas en la muerte, la determinación y la fuerza de imitarlas”.1

Este año la fecha está enmarcada por circunstancias especialmente difíciles debido al endurecimiento del bloqueo que sufre el pueblo cubano desde hace más de seis décadas, y a las difíciles condiciones de existencia cotidiana de quienes vivimos en Cuba. La amenaza real de una agresión armada por parte del gobierno de los Estados Unidos pende sobre la Isla, dándole una vez más la razón a Martí y a sus previsiones sobre la voracidad y el espíritu conquistador del insaciable vecino.

Hoy no vale lamentar una vez más la pérdida prematura de su vida, y sí pensar su partida física de la manera en que él concibió el cese de la existencia terrenal: “Otros lamenten la muerte necesaria: yo creo en ella como la almohada, y la levadura, y el triunfo de la vida”.2

La capacidad fecundante de su legado es indudable en el presente, y persiste por encima de los años transcurridos desde su caída en combate. Repasar sus textos relativos a la Conferencia Panamericana (1889) y a la Conferencia Monetaria (1891) nos ayuda a entender mejor los orígenes de la agresividad de los Estados Unidos respecto a Nuestra América y también hacia la Humanidad. Sorprende el alcance visionario de Martí, su manera de comprender las contradicciones internas del país norteño, de avizorar los peligros que desbordan hoy todo el absurdo imaginable, de encontrar las “razones ocultas” en las propuestas “amigables” del “pueblo pelirrubio” en el ápice de su movimiento expansionista hacia Nuestra América.

Estamos conmemorando el aniversario 135 de la Conferencia Monetaria. Los textos que escribió Martí sobre el cónclave, en el que participó directamente como delegado por Uruguay, conservan hoy una actualidad palmaria.

El primero de ellos fue el Informe de la Comisión creada para elaborar las conclusiones de la cita, leído por Martí el 30 de marzo de 1891, en español e inglés. Aunque la conferencia no aprobó las propuestas de los Estados Unidos respecto a la adopción de una moneda única, aduciendo que no había llegado el momento oportuno, y recomendó continuar los debates en conferencias futuras, cuando existiesen mejores condiciones, el texto expresa consideraciones interesantes desde el punto de vista político y diplomático, de absoluta utilidad aquí y ahora. Sus presupuestos teóricos apuntan hacia la construcción de un mundo de paz, regulado por la diplomacia y el diálogo como horizontes utópicos. Son atendibles los siguientes fragmentos del informe, que debe ser leído completo para tener una dimensión real de su alcance:

No ha de haber prisa censurable en provocar, ni en contraer entre los pueblos, compromisos innecesarios que estén fuera de la naturaleza y de la realidad. Ni han de negarse los pueblos, por reparos pueriles, a tratar unidos cuantos asuntos tiendan a fomentar, por el cambio amistoso de las ideas, y el creciente conocimiento y respeto mutuos, los intereses legítimos, cuyo comercio natural asegura, en vez de comprometer, la paz de las naciones.3

Como puede apreciarse, el fragmento citado atañe a los acuerdos tomados prematuramente, sin el examen detenido e imprescindible. El segundo se dirige a otras consideraciones, relativas a la colaboración amistosa y al respeto y cortesía indispensables entre los individuos y las naciones:

Las puertas de cada nación deben estar abiertas a la actividad fecundante y legítima de todos los pueblos. Las manos de cada nación deben estar libres para desenvolver sin trabas el país, con arreglo a su naturaleza distintiva y a sus elementos propios. Los pueblos todos deben reunirse en amistad y con la mayor frecuencia dable, para ir reemplazando, con el sistema del acercamiento universal, por sobre la lengua de los istmos y la barrera de los mares, el sistema, muerto para siempre, de dinastías y de grupos.4

Ese párrafo puede ser leído como un llamado a la creación de una comunidad de naciones unidas o algo parecido, capaz de poner coto al derecho de conquista y demás prácticas neocolonizadoras, con lo cual se adelantaba en décadas a la práctica del derecho internacional.

Veamos seguidamente su artículo “La Conferencia Monetaria de las Repúblicas de América”, publicado en La Revista Ilustrada de Nueva York, en mayo de 1891. Luego de exponer brevemente los antecedentes de la Conferencia, convocada por los Estados Unidos, los cuales concluyeron declarando que la moneda de plata era solo “un sueño fascinador”, afirmó Martí de manera aleccionadora:

A lo que se ha de estar no es a la forma de las cosas, sino a su espíritu. Lo real es lo que importa, no lo aparente. En la política, lo real es lo que no se ve. La política es el arte de combinar, para el bienestar creciente interior, los factores diversos u opuestos de un país, y de salvar al país de la enemistad abierta o la amistad codiciosa de los demás pueblos. A todo convite entre pueblos hay que buscarle las razones ocultas.5

Esa definición de lo que debe ser la política sana e inteligente, tanto hacia el exterior como a lo interno de las naciones, constituye un aporte sustantivo, digno de figurar en los programas de estudios de las carreras dedicadas a las relaciones internacionales. Además, es una lección de cautela y modos de hacer no solo para políticos en ejercicio, sino para todos aquellos ciudadanos preocupados en construir mejores países.

Son notorios sus llamados a la responsabilidad y dignidad de los jefes de estado en Nuestra América, toda vez que advertía desde hacía tiempo las apetencias de los Estados Unidos, ya materializadas en conflictos bélicos, como la guerra contra México (1846-1848), que costó al país azteca la pérdida de cuantiosos territorios, y ahora en las maniobras de las conferencias y tratados comerciales leoninos:

Cuando un pueblo es invitado a unión por otro, podrá hacerlo con prisa el estadista ignorante y deslumbrado, podrá celebrarlo sin juicio la juventud prendada de las bellas ideas, podrá recibirlo como una merced el político venal o demente, y glorificarlo con palabras serviles; pero el que siente en su corazón la angustia de la patria, el que vigila y prevé, ha de inquirir y ha de decir qué elementos componen el carácter del pueblo que convida y el del convidado, y si están predispuestos a la obra común por antecedentes y hábitos comunes, y si es probable o no que los elementos temibles del pueblo invitante se desarrollen en la unión que pretende, con peligro del invitado; ha de inquirir cuáles son las fuerzas políticas del país que le convida, y los intereses de sus partidos, y los intereses de sus hombres, en el momento de la invitación. Y el que resuelva sin investigar, o desee la unión sin conocer, o la recomiende por mera frase y deslumbramiento, o la defienda por la poquedad del alma aldeana, hará mal a América.6

El clímax de su alerta en este artículo respecto al peligro que representaban –y representan– los Estados Unidos para la Patria grande, está dado en el siguiente fragmento, que parece escrito en el presente. Las nociones jurídicas del país norteño aparecen despojadas de toda ética, y se patentiza de manera directa el supremacismo blanco y el racismo de aquella sociedad:

Creen [los Estados Unidos] en la necesidad, en el derecho bárbaro, como único derecho: “esto será nuestro, porque lo necesitamos”. Creen en la superioridad incontrastable de “la raza anglosajona contra la raza latina”. Creen en la bajeza de la raza negra, que esclavizaron ayer y vejan hoy, y de la india, que exterminan. Creen que los pueblos de Hispanoamérica están formados, principalmente, de indios y de negros. Mientras no sepan más de Hispanoamérica los Estados Unidos y la respeten más […] ¿pueden los Estados Unidos convidar a Hispanoamérica a una unión sincera y útil para Hispanoamérica? ¿Conviene a Hispanoamérica la unión política y económica con los Estados Unidos?7

Las preguntas retóricas conque cierra el párrafo para mover al lector a la reflexión y a la respuesta negativa, son interrogantes permanentes para todos los pueblos del sur del Río Bravo. Corresponde a nuestros gobernantes y ciudadanos garantizar la soberanía de las naciones, mantener la dignidad y la defensa y fortalecimiento de nuestras culturas y territorios frente al agresor: ese será, hoy y siempre, el mejor homenaje a José Martí.

1 JM: “Antonio Bachiller y Morales”, Obras completas, edición crítica (OCEC), t. 31, Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2025, p. 72.

2 JM: Discurso pronunciado el 27 de noviembre de 1891, en Tampa, conocido como Los Pinos Nuevos, Obras Completas (OC), t. 4, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, p. 283.

3 JM: Ibídem, t. 6, p. 153.

4 Ídem.

5 Ibídem, p. 158.

6 Ibídem.

7 Ibídem, p. 160.

Posted in Sin categoría | Leave a comment

Homenaje a Pedro Pablo Rodríguez López

La edición XII del Coloquio Martiano “Cuanto hice hasta hoy y haré es para eso”, convocado por el Museo Fragua Martiana –los días 18 y 19 de mayo de 2026–, estuvo dedicada a homenajear al Dr. C. Pedro Pablo Rodríguez López, jefe del equipo de la Edición Crítica de las Obras Completas de José Martí del Centro de Estudios Martianos, Premio Nacional de Historia, de Ciencias Sociales y Humanísticas y el más reciente Premio de Edición del Instituto Cubano del Libro.

El auditorio contó con el privilegio de escuchar la conferencia “De Martí a Fidel: en el corazón, el Maestro” impartida por Pedro Pablo y, luego, participar de un intenso programa que incluyó inauguración de la exposición de carteles martianos del ISDI del Proyecto En todas partes soy, así como la presentación de la revista Martillando, del Movimiento Juvenil Martiano (dedicada al Dr. Eduardo Torres Cuevas), y de los libros “Resonancias emancipadoras: lecturas micropolíticas de Los versos sencillos”, del escritor y artista de la plástica MSc. José Ángel Téllez Villalón; Martí a flor de labios, de Froilán Escobar, Casa Editora Abril y La ruta del joven Martí, del Dr. David Hernández Duany, profesor de la Universidad de La Habana.

Durante estas sesiones, el escritor, periodista y autor de la biografía martiana Cesto en llamas, Dr. Luis Toledo Sande, impartió una conferencia; se organizó un panel central titulado “Los últimos días del Delegado”, con participación de la Dra. Francisca López Civeira, Profesora de Mérito de la Universidad de La Habana, MSc. Julio César Sánchez Guerra, museólogo de Fragua Martiana y Dr. David Leyva González, investigador del Centro de Estudios Martianos, y se realizó el acto conmemorativo por el aniversario 131 de la caída en combate de José Martí.

©PJM

Posted in Sin categoría | Leave a comment

Patria, Unidad y Humanidad (+ video)

Las presentaciones de la edición digital del número 47 del Anuario del Centro de Estudios Martianos y dos esperadas publicaciones (impresas): José Martí y la Sociedad Literaria Hispano-Americana de New York. Bosquejo de una historia, del investigador Enrique López Mesa, y el tomo 30 de la Edición crítica de las Obras Completas de José Martí, constituyeron –el 14 de mayo último– un magnífico cierre del Coloquio Internacional “José Martí, Patria, Unidad y Humanidad”, dedicado en esta oportunidad al Centenario del líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz.

Además de referir los contenidos de cada publicación, los doctores e investigadores Mauricio Núñez Rodríguez, Pedro Pablo Rodríguez López y Marlene Vázquez Pérez, matizaron sus intervenciones con elementos anecdóticos relativos a los procesos de estructuración de esas obras que llevan el sello editorial del CEM, y que están todas respaldadas por equipos de investigadores-creadores de mucha competencia.

El amplio programa de conferencias, iniciado con el panel Manifiesto de Montecristi: Patria, Unidad y Humanidad como fundamentos de la Guerra Necesaria (Dres. C. Francisca López Civeira, Luis Toledo Sande y Rafael Ramírez García) continuó con dos sesiones paralelas: “Martí y la justicia social: equidad, derechos humanos y espiritualidad” y “Martí periodista, cultura y construcción nacional”, en los que participaron los licenciados Luis Enrique Domínguez Vázquez, Lil María Pich Hernández, Addiss Bermello Crespo, Josep Pascual Trujillo Fonseca, Alejandro de Jesús Figueredo García, Caridad Atencio Mendoza, Irene Marlen Portuondo y Maritza Collado; los MSc. Irina Pacheco Valera, Mayslett de la Caridad Sánchez Clemente y los doctores en Ciencias Mirella Madafferi, Jorge Moreno Aragón y David Leyva González, este último con una investigación (aún inconclusa) en la que refiere interesantes hallazgos del proceso creativo seguido por José Martí en la escritura del poema “Abdala”.

En la clausura, Marlene Vázquez Pérez, directora de la institución, hizo una entrega especial del diploma “Por continuar el cauce amoroso de Martí”, al doctor e investigador martiano Luis Toledo Sande, integrante del primer Consejo de Dirección del Centro de Estudios Martianos (como responsable de publicaciones) y quien, entre otras funciones, fuera su director de 1986 a 1990.

Los conceptos martianos Patria, Unidad y Humanidad que animaron el espíritu del Coloquio en este año particularmente difícil por el asedio y las amenazas imperialistas sobre el país, fueron interpretados en los estudios presentados al coloquio, como conceptos éticos martianos que hoy, más que nunca, debemos validar en la construcción de nuestro presente y futuro.

Como acto de clausura, al que asistieron Fernando Rojas y Elier Ramírez, del Ministerio de Cultura y del Comité Central, la doctora Marlene Vázquez Pérez compartió la convocatoria del Coloquio correspondiente al próximo año, cuando la institución cumplirá 50 años de fundado (por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y el doctor Armando Hart Dávalos: 19 de julio de 1977). El Centro de Estudios Martianos llega, dijo, “a sus primeros 50 años, después vendrán muchos más porque Martí es inagotable, como hemos verificado aquí, y tenemos el deber y la misión de llevar su pensamiento y sabiduría a las nuevas generaciones que, tanto en Cuba como en el mundo, lo necesitan”.

En la clausura del Coloquio, los participantes disfrutaron de las magníficas presentaciones de Corona Ensamble y la joven estudiante de Violín, Keyla Morera. Posteriormente, fue firmada la Declaración en solidaridad con Cuba y su heroico pueblo de rechazo a las órdenes ejecutivas del presidente Trump (29 de enero y primero de mayo, de 20026), las cuales “profundizan el efecto devastador del bloqueo económico comercial, financiero y tecnológico y energético y su carácter extraterritorial aplicado sobre la sociedad y la población cubanas”.

© PJM

Posted in Sin categoría | Leave a comment

Distinguidos promotores del pensamiento martiano

Este 13 de mayo, en la apertura del Coloquio “José Martí, Patria, Unidad y Humanidad”, el Centro de Estudios Martianos (CEM) reconoció a diez intelectuales que, desde instituciones culturales y/o centros formadores de las nuevas generaciones, difunden y validan ejemplarmente, el pensamiento del héroe cubano.

Los doctores cubanos en Ciencias Francisca López Civeira, Marlen A. Domínguez Hernández, Pedro Pablo Rodríguez López, Enrique Ubieta Gómez, Silvia M. Navarro Quintana, Orlando Terré Camacho, Carmen María Torres Ruisánchez, Norma Goicochea Estenoz, René González Barrios y el mexicano Mario Alberto Nájera Espinoza (UNAM), recibieron los honores de manos de Marlene Vázquez Pérez, directora de la institución: “Por continuar el cauce amoroso de Martí”, argumento inscrito en cada certificado. Otro grupo de estudiosos lo recibirá más adelante.

“A las puertas del centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en medio de circunstancias adversas por el férreo bloqueo y las peligrosas amenazas, nada mejor que seamos reconocidos como martianos… Ser como Martí en esta hora de la patria es un imperativo”, expresó Enrique Ubieta Gómez, en nombre de las citadas personalidades.

Esta jornada validó los preceptos martianos: Patria, Unidad y Humanidad a partir de enjundiosos estudios, desde el discurso inaugural de la doctora Marlene Vázquez Pérez hasta las intervenciones posteriores: Dra. Marlen A. Domínguez, Dra. María Caridad Pacheco González, MSc. Ariel Alba Hernández, Dra. Caridad Yamira Cueto Milián, Elizabeth Pérez González, MSc. Yusuam Palacios Ortega, Dr. C. Lino Adrián Reyes Hernández, Dr. C. Mauricio Núñez Rodríguez, Lic. Alejandro de Jesús Figueredo García, Dr. C. Mario Alberto Nájera Espinoza, entre otros.

La última jornada, prevista para hoy (14 de mayo), inicia con el panel “Manifiesto de Montecristi: Patria, Unidad y Humanidad como fundamentos de la Guerra Necesaria”, con participación de la Dr. C. Francisca López Civeira, Dr. C. Luis Toledo Sande y Dr. C. Rafael Ramírez García (moderador). Luego continúa con las sesiones paralelas: “Martí y la justicia social: equidad, derechos humanos y espiritualidad. Las Escenas europeas de José Martí y los cimientos de justicia social para la república cubana”, y “Martí periodista, cultura y construcción nacional México, Estados Unidos y la frontera. Periodismo martiano contra la desinformación”.

© PJM

Posted in Sin categoría | Leave a comment

CEM en espacios académicos de la región

La Máster en Ciencias Laura Rodríguez de la Cruz, investigadora del Centro de Estudios Martianos (CEM) de Cuba, participó como invitada en dos sesiones de trabajo realizadas en el Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La especialista intervino en la clase “Martí y Máximo Gómez” –impartida por el Dr. C. Yoel Cordoví Núñez, investigador del Instituto de Historia de Cuba–, a partir de una mirada fundamentada en el acervo documental del CEM acerca del vínculo estratégico y humano de los citados próceres independentistas.

Posteriormente, estuvo presente en la conferencia magistral de Cordoví Núñez: “La fragua del intervencionismo estadounidense. La Enmienda Platt y la construcción de la hegemonía continental”, sesión moderada por la Mtra. Ana María López Jaramillo, que contó con los comentarios del Dr. Enrique Camacho Navarro, ambos académicos del CIALC-UNAM.

Con esta visita, el Centro de Estudios Martianos afianza su presencia en espacios académicos de la región dedicados al estudio del pensamiento martiano y su aplicación al análisis de los desafíos actuales de Nuestra América.

Posted in Sin categoría | Leave a comment