Versos libres: trayecto editorial
Por: Dra. Lourdes Ocampo Andina

Los manuscritos martianos forman parte del patrimonio cultural de la nación cubana. Versos libres, a diferencia de otras creaciones líricas, no los ha fijado su autor, como Ismaelillo y Versos sencillos. Los originales, inacabados, presentan tachaduras, enmiendas, versiones diferentes de un mismo texto, entre otros problemas. Su edición princeps data de 1913. Ello ha determinado que las diferentes publicaciones del poemario varíen en cuanto a las obras que lo conforman y al contenido de cada poema, lo que ha suscitado polémicas e interpretaciones disímiles. El objetivo de toda edición crítica es:

instaurar un modelo abarcador que dé cuenta del proceso de producción de sentido de un texto, lo registre en su presunto estadio final y analice su recepción. El afán documental que se extiende del aparato crítico a las relaciones texto-contexto se complementa con los despliegues interpretativos que se consideren más idóneos para cada caso […] Se propone dar cuenta del proceso de escritura de un texto (crítica genética), registrarlo en su presunto estadio final (crítica filológica) y analizar su armado y su recepción en el marco de una proceso histórico-cultural (crítica literaria y sociológica).[1]

La comunidad científica y académica ha reconocido su interés por el rescate de su patrimonio escrito; se lleva a cabo el proyecto de Edición crítica de las Obras completas de José Martí, considerado como el propósito editorial cubano de mayor envergadura. La colección de manuscritos y otros textos del ámbito martiano se incorporó al Programa Memoria del mundo de la UNESCO, por su valor excepcional para el beneficio de la humanidad.[2]

Los Versos libres cuentan con varias ediciones, incluidas dos críticas, todas con diferencias textuales. Algunas de ellas dentro de proyectos de obras completas, otras independientes o como parte de un libro mayor de poesía. Las referidas a continuación sientan pauta, constituyen consulta ineludible para cualquier reedición o estudio profesional:

  • Obras de Martí, Imprenta y papelería de Rambla, Bouza y compañía, Pi y Margall, xi, n.os, 33 y 35, La Habana, 1913. Editado por Gonzalo de Quesada y Aróstegui, con la colaboración de Aurelia Castillo de González.
  • Obras, Imprenta Molina y Cía, La Habana, 1933. Editado por Gonzalo de Quesada y Miranda. (Contiene «Flores del destierro» y «Académica», «Sed de belleza», «¡Oh, Margarita!», «He vivido, me he muerto», «Odio el mar» y «Banquete de tiranos».
  • Obras completas, Trópico, La Habana, 1942. Editada por Gonzalo de Quesada y Miranda. (Añade los poemas «[No, música tenaz]», «[En torno al mármol rojo]», «[Yo sacaré lo que en el pecho tengo]» y «Mi poesía».
  • Obras completas, Editorial Nacional de Cuba, La Habana, 1963-1973, t. 16. Reeditada en 1975 y 1993.
  • Versos libres, Editorial Labor, Colección de Textos modernos hispánicos, Madrid, 1970, por Iván Schulman. Reeditado en 1985.
  • Poesía mayor, Instituto Cubano del Libro, La Habana, 1973, editada por Juan Marinello.
  • Poesía completa. Edición crítica, Centro de Estudios Martianos, Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1985. (Realizada por Cintio Vitier, Fina García Marruz y Emilio de Armas) Reeditada en 2000.
  • Obras completas. Edición crítica, Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2007, t. 14, a cargo de Ana María Álvarez Sintes y Lourdes Ocampo Andina.

Los poemas publicados en 2007 dan cuenta de los procesos escriturales verificados en Versos libres, con las sucesivas revisiones del autor: tachaduras, enmiendas, variantes de palabras, versos y estrofas. El poemario recoge génesis y características de cada manuscrito, sin embargo, no describe la historia de vida y su recepción, aspectos importantes mencionados por sus estudiosos, pero no advertidos en la colección que antes referimos por sobrepasar los límites que se impuso. Se caracteriza por dar a conocer el archivo poético de estos versos, con una solución gráfica de dos columnas[3] para mostrar todas las variantes en el mismo plano; buscó la lógica de las correcciones constantes de Martí; describió el proceso de escritura con notas a pie de página, y ahí radica su aporte y limitación, no presentó un texto ideal que permitiese su posterior reproducción. Las OCEC muestra todas las versiones del proceso creativo, pero no el texto ideal, base, sino todos los encontrados en la papelería en un intento de dar a conocer íntegramente el manuscrito martiano. Constituye la edición del antetexto o dossier genético del escritor, no de la obra finalizada. Reproducir la génesis representa una propuesta de lectura y ello adelanta un primer intento de interpretación, sin embargo, no llegó a una reconstrucción que permitiera leerla sin dificultad, así pues resultó ser para estudiosos e investigadores, y llevó al reconocimiento de las etapas genéticas, pero no es factible para el disfrute de la lectura ni para modelo de futuras ediciones.

[1] Élida Lois: Génesis de escritura y estudios culturales. Introducción a la genética crítica, Argentina, Edicial, 2001, p. 43.

[2] Cfr. Anuario del Centro de Estudios Martianos, no. 28, La Habana, 2005, p. 296.

[3] En la columna de la izquierda se transcribe el poema y en la de la derecha están las variantes de versos o de palabras.

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