Traducción y periodismo en Martí: apuntes para sugerir un estudio
Por: Dr. Pedro Pablo Rodríguez

Pedro_Pablo_Rodriguez1. La traducción como placer cultural y creador

La labor de Martí como traductor es de sobra conocida entre quienes se interesan por su persona. Entre sus traducciones publicadas se hallan la novela Called Back, del inglés Hugh Conway, que él tituló Misterio; las Nociones de Lógica, del también inglés Stanley Jevons; y Ramona, la novela de la estadounidense Helen Hunt Jackson. Las dos primeras fueron encargos de la casa Appleton, de Nueva York, asumidos por Martí para sufragar la manutención de su familia, al igual que las Antigüedades griegas, de J. P. Mahaffy, y las Antigüedades romanas, de A. S. Wilkins.

De estos cinco libros, quizás los dos últimos fueran asumidos como una tarea placentera, dado el permanente interés mostrado por Martí hacia la historia y las culturas antiguas. Sabemos que, sin embargo, la traducción de Ramona fue iniciativa propia con la cual pretendió iniciarse como editor de una “colección de libros útiles para Hispanoamérica”. En las varias referencias a esta obra en sus cartas a su amigo mexicano Manuel Mercado, puso de manifiesto tal entusiasmo por verterla al español, que puede afirmarse que esa traducción fue para él un verdadero goce espiritual.

Obviamente su juvenil traducción de Mes fils, de Victor Hugo, durante su estancia en México, puede colocarse también en el grupo de las tareas placenteras. Y es altamente probable que igual le sucediera con los textos que tradujo para su revista La Edad de Oro, dado que la publicación tenía para Martí fines mucho más educativos y culturales que comercialesi.

Si excluimos sus ejercicios escolares durante el aprendizaje del griego y del latín, los fragmentos que han llegado hasta nosotros de sus traslados al español de poemas de Poe, Emerson y Edwin Arnold podrían estimarse también en ese conjunto de las traducciones disfrutadas, como nos consta por sus propias entusiastas referencias que le sucedió con el poema Lalla Rookh, del irlandés Thomas Moore, labor lamentablemente perdida. Otros textos manuscritos de los cuales no ha aparecido publicación alguna son “Pintura japonesa”, parte del libro Les Chefs d’œuvre de l’Art, à l’Exposition Universelle, de Émile Bergerat, y “Atrocidades en Cuba”, traducción de un escrito de Lila Waring, viuda del patriota Emilio Lorenzo-Luaces Iraola, que denuncia los horrores de la represión española durante los primeros tiempos de la Guerra de los Diez Años.

El creciente interés por esas empresas traduccionales hace pensar en la conveniencia de que los estudiosos del asunto examinen cuidadosamente las traslaciones martianas a nuestra lengua para el difícil intento de explicarnos si el goce se hizo sentir en el resultado final, tanto en el aspecto literario como en el comunicacional.

2 Las traducciones en las “Escenas norteamericanas”

Muchos de quienes se han acercado a esos textos martianos de madurez estilística, de ideas y de personalidad han observado cómo, con cierta frecuencia, el Maestro incluye en ellos traducciones del inglés, bien de libros, bien de los numerosos periódicos de Estados Unidos que le servían de fuente informativa. Hay, además, algunos estudios que han comparado estas crónicas para los grandes periódicos de Hispanoamérica de la época con sus fuentes periodísticas, que demuestran cómo el cubano se basó en ellas,ii y hasta cómo volcó en su propio texto en más de una ocasión alguna que otra frase traducida del inglés.

El trabajo con los periódicos estadounidenses de su tiempo, además de abrirnos al texto en inglés tomado por Martí, permitiría además precisar con exactitud cuándo se introduce una traducción no declarada en esas crónicas. Por ello se hacen necesarios la búsqueda y el estudio, al menos, de las traducciones explícitas o francamente evidentes, lo que estoy seguro nos daría una cantidad notable de ellas. Y nos revelaría matices y recursos de la mayor originalidad que contribuirían seguramente a fijar ciertos rasgos del estilo martiano como traductor, quién sabe si con algunas particularidades dentro de su estilo literario general, el que aún espera también por un estudio abarcador y sistematizador.

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