Cuba: País deseado y país posible (I)
Por: Dr. Luis Toledo Sande

Luis_Toledo_SandeCon el triunfo revolucionario de 1959 alcanzó Cuba la independencia y la soberanía. Si desde entonces son una realidad, no una meta, preservarlas sigue siendo un reto. Para vencerlo debe no solo seguir cuidando la defensa nacional frente a enemigos externos, sino también lograr la eficiencia económica y el funcionamiento sin los cuales tampoco podría satisfacer las necesidades materiales y espirituales de la población.

En el camino hay obstáculos que el pensamiento pragmático podría considerar invencibles. Pero la propia existencia de Cuba como nación soberana e independiente es fruto de haberse planteado su vanguardia revolucionaria, a finales del siglo XIX, lo que entonces el pragmatismo estimaría irrealizable: independizar al país del colonialismo español y del imperialismo estadounidense, para que este último no se fortaleciera con la expansión para la cual se preparaba. Impedirla era necesario para que nuestra América toda se librara de esa amenaza, y para salvar en el mundo un equilibrio que ya peligraba.

De esa meta, abrazada por José Martí como centro del proyecto revolucionario concebido por él para liberar a la patria, vino la voluntad emancipadora que condujo al triunfo de enero de 1959, gracias al cual se empezó a revertir la frustración impuesta a Cuba por la intervención estadounidense que en 1898 le arrebató la victoria contra el colonialismo español. Dicha voluntad se afincó en la identificación con los pobres, decisivos en la lucha independentista, de la cual, salvo excepciones, los más ricos se desentendían.

Grandes obstáculos tendría que enfrentar Cuba para mantener después de 1959 —y desde el 15 de abril de 1961como proyecto socialista explícito— las banderas de la justicia social en un contexto planetario dominado por la preponderancia, en crisis pero vigente, del imperialismo. Encarar con esperanza de éxito semejantes obstáculos sigue demandando la mayor claridad posible al entender, explicar y, sobre todo, enfrentar la realidad.

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