[Nueva York, 1884]

[Nueva York, 1884]

Mi hermano queridísimo:

Me toma de improviso, entre faenas que me traen sordamente colérico por lo estériles, la visita de su atento enviado. Lo tomaría del brazo, y me iría a verlo, y a contarle a Vd., como a nadie más en el mundo le contaría, todo lo que para decirle me rebosa.-

Y tengo cosa importante que decirle, aunque no para V., porque entonces ya se lo diría; pero no es para escrita tan de prisa.-Es que ya me voy quedando calvo, y tengo miedo de salir de la vida sin haber tenido ocasión de cumplir mi deber.-Porque no es racional que el que tiene fuerzas para llevar a la espalda un quintal, sea empleado en sacar agua, con un balde sin fondo, de un pozo vacío.-Así anda mi cerebro, entre estos quehacercillos de comercio.-Hemos de enderezarlo.

Esta vez no le prometo en vano carta por el ferrocarril: ¡si me fuera dado un mes de libertad!

Aquí acabo, porque lo único que quiero es darle fe de mí,-y abrazarlo, con cariño cada día más vivo.-Y a todo lo suyo.

Su hermano

J. Martí

 

Los comentarios están cerrados.