[Nueva York] 31 de marzo [1887]

[Nueva York] 31 de marzo [1887]
Mi Fermín:

Sólo momentos me quedan: son las doce, y acabo de terminar tu artículo: ¿te diré, ya al estribo del correo, el júbilo con que acepté el generoso encargo de escribirlo?: era mi deseo callado, y vino a mí naturalmente: pero ¿cómo habré podido decir en mí posición especialísima, escribiendo pa. un diario de La Habana, todo lo que tú mereces? Has de decir al Sr. San Miguel que estimo en lo que vale el encargo que por ti me hace, como todo lo que hace por mi tierra, que creo de trascendencia incalculable. No he puesto mi firma al pie del artículo, no en manera alguna porque lo rehúya si así lo quiere el periódico, sino porque no apareciese imposición de mi nombre, y aprovechamiento impuro de un asunto que está por sobre las personas. Si se desea que lleve mi firma, autorízalo. Yo lo he escrito de manera que el lenguaje no parezca impropio en el periódico. Y dime de veras si he dicho lo que tú esperabas y se debía decir.

A tu carta, ya ves que esto no es respuesta. Fue un júbilo. Y no creerás, pero me parece que he vuelto a asir la vida. Me quedan minutos. A Consuelo, que me dice Vd., castígala, con un beso en la mano. Ella es la que te tiene tan buen mozo.

Hasta mañana.
Tu hermano

J. M.

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