Martí y Gómez, juntos en la historia

De José Martí recordamos esta breve cita: “Yo evoqué la guerra. Mi responsabilidad comienza con ella, en vez de acabar”. Y a Máximo Gómez pertenecen las siguientes palabras: “¡Soldado! Llegaremos hasta los últimos confines de occidente, hasta donde haya tierra española, allí se dará el Ayacucho cubano”.
Traigo a colación esas palabras pronunciadas por Martí, el Apóstol de nuestra independencia, y de Gómez, General en Jefe del Ejército Libertador cubano, con motivo de cumplirse este 11 de abril el aniversario 123 de su llegada a costas cubanas, para incorporarse a la lucha contra el gobierno colonial español.
Playita de Cajobabo es un intrincado paraje de la geografía de la provincia de Guantánamo; por allí se produjo el desembarco de José Martí y el Generalísimo Máximo Gómez, junto a los Generales Ángel Guerra y Francisco Borrero; el Coronel Marcos del Rosario y el Capitán César Salas.
Martí y Gómez habían firmado el 25 de marzo de ese año el histórico documento conocido como el Manifiesto de Montecristi, que de hecho constituía el programa de la Revolución, y definía sus objetivos y propósitos.
Como era previsible ambos organizadores de la lucha por la libertad de Cuba, estaban ansiosos por ocupar sus puestos en la vanguardia de las acciones armadas que libraban los mambises, desde el levantamiento armado del 24 de febrero de ese año, cuando se desencadenó la contienda bélica denominada por Martí “la Guerra Necesaria”.
A través del Diario de Martí se aprecia su impresión al tocar suelo cubano: “11 de abril. Arribamos a una playa de piedras, la Playita (al pie de Cajobabo); me quedo en el bote el último vaciándolo, dicha grande. Viramos el bote y el garrafón de agua, bebemos málaga, arriba por piedras espinas y cenegal. Oímos ruidos y preparamos, cerca de una talanquera. Ladeando un sitio, llegamos a una casa. Dormimos cerca por el suelo”.
Martí era el Delegado del Partido Revolucionario Cubano, organización creada para dirigir la lucha, y el Generalísimo Gómez ostentaba el máximo grado militar del Ejército Libertador Cubano. Ya para entonces se encontraba en Cuba otro paladín de la libertad, el Mayor General Antonio Maceo, que había arribado el primero de abril del propio año.
Muy cerca de ese lugar, en el sitio conocido como Rancho de Tavera, Gómez impuso a Martí el grado militar de Mayor General, máxima jerarquía de las tropas mambisas, el que ostentó hasta su caída en combate en Dos Ríos el 19 de mayo de 1895.
El 11 de abril de 1995 no hay lluvia, pero, como entonces, son cerca de las 10: 30 pm cuando llega a Playita de Cajobabo otro cubano universal, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, para rendir homenaje a José Martí y a los expedicionarios que lo habían acompañado 100 años atrás.
Fidel, en gesto solemne que ha quedado grabado en la memoria histórica del pueblo cubano, hace ondear la bandera de la estrella solitaria en la Patria libre que soñó Martí.

Fuente: http://www.radioangulo.cu

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