José Martí, del siglo XIX al siglo XX
Por: Ana María Pinilla V.

De cara al curso introductorio sobre pensamiento de Martí, el doctor Pedro Pablo Rodríguez habla de la actualidad del pensamiento martiano.

El historiador Pedro Pablo Rodríguez López llegó a Panamá desde Cuba, invitado por la Universidad de Panamá y Ciudad del Saber, para dictar a partir del 15 de marzo uno de sus cursos introductorios sobre el pensamiento del Maestro cubano José Martí.

Rodríguez es habanero, periodista, historiador y doctor en Ciencias Históricas. No solo es un estudioso de las obras del gran maestro cubano‘, sino que ha sido testigo de cómo el ideario de Martí penetró en el ser mismo de cada habitante de su Cuba natal.

El expositor conoció a profundidad la obra de Martí, cuando estaba por terminar su carrera universitaria, al dársele la oportunidad de trabajar como profesor de filosofía. Impartió el curso de pensamiento cubano, donde se abordaba la figura del ilustre cubano, lo que le obligó a realizar un estudio sistemático y organizado sobre las ideas del Apóstol.

El trabajo titulado: ‘José Martí y la idea de liberación nacional‘, publicado en la revista cubana Pensamiento Crítico, se abría camino a una vida dedicada al análisis de quien fue el personaje más importante de la historia de la isla caribeña en el siglo Diecinueve.

¿QUÉ REPRESENTA JOSÉ MARTÍ PARA EL CUBANO?

Se vinculó de modo natural. Martí tenía un pensamiento muy radical y durante los años pre-revolucionarios, toda la gente de izquierda, progresista y los que lucharon contra la enmienda Platt de Estados Unidos, compartieron su visión. Además, siempre fue un símbolo ético. Yo siempre escuché a mis padres hablando de Martí y decir frases como: aquel es martiano‘, lo que no quería decir que fuera un estudioso, sino una persona ética y con un comportamiento humanista. Fue un instrumento para la vida republicana en Cuba.

Los movimientos revolucionarios de 1930 y 1959 evocan a José Martí. Al ser detenido y juzgado por el asalto al cuartel de Moncada, de Santiago de Cuba, el principal acusado, el joven abogado Fidel Castro, dijo en su alegato que Martí era el autor intelectual de aquellos hechos..

¿CÓMO FUE EL ENCUENTRO DEL PENSAMIENTO DE MARTÍ CON EL MARXISMO?

Algunas personas trataron de hacer de Martí un marxista o de enjuiciarlo desde el marxismo; lo acusaban de reformista. Tuvimos muchos choques con personas que venían de los países socialistas de Europa, porque no entendían nada ni tampoco la Revolución Cubana. No se explicaban una revolución que no se había hecho desde el marxismo. La afinidad de estas ideas no es por Martí al marxismo, sino por una cercanía similar a los problemas sociales de su época y de sus condiciones.

¿CUÁLES SON LAS BASES DEL PENSAMIENTO MARTIANO?

Son dos puntos esenciales: una ética de base humanista, de sentido de solidaridad, y un alineamiento con lo que él llamaba los pobres de la tierra. Martí se alineaba con los sectores campesinos, esclavos, los desposeídos.

Cuando observó a América Latina, tuvo una mirada de avanzada. Martí superó el pensamiento liberal, porque entendió a las culturas indígenas y supo que el verdadero avance solo se lograría en la medida que se asumieran esas culturas mestizas.

Para su época, conocía muchísimo de las culturas de México y Perú. También tuvo una visión mundial con los pueblos dominados, por ejemplo escribió crónicas sobre temas europeos y crítico la dominación francesa sobre Túnez.

En su ensayo ‘Nuestra América’, reconoce que en América no hay conflicto de civilización y barbarie, sino una falsa erudición y naturaleza. Objetó que las clases dominantes, las repúblicas criollas, después de la independencia copiaron los modelos de Europa y Estados Unidos, alejando al indio, al negro y al campesino. Martí siempre tuvo esa mirada, creo que es lo que lo hace un revolucionario en aquella época y de alguna forma actualmente.

A PARTIR DE SUS ESCRITOS, ¿SE PUEDE DILUCIDAR EL TEMPLE DE JOSÉ MARTÍ COMO POLÍTICO?

Entendía el tema de clases y como las clases dominantes buscaban proteger sus intereses. Para él, Cuba no era una revolución social en lo inmediato; sino alcanzar la independencia e impedir que Estados Unidos se expandiera hacia América del Sur. Por eso decimos que Cuba que es anti-imperialista, porque entendió la esencia expansionista de Estados Unidos.

MARTÍ FUE MÁS ALLÁ DE LA LITERATURA Y DE LA ACADEMIA ¿QUÉ LO POTENCIÓ?

Yo diría que después del triunfo de la Revolución Cubana, el peso de Martí se fortaleció muchísimo. El propio prestigio de la revolución ha ayudado a crear curiosidad y preguntarse ¿quién era Martí? Y que se haya comprendido más su valor, aunque desde los años 1920 era una figura de talla continental y uno de los grandes escritores de la lengua española. Era respetado en las altas esferas, aún cuando esos grupos no compartían sus ideas. Incluso, ya hay académicos en China, la India y Japón que estudian el pensamiento de José Martí.

¿SE PUEDE DECIR QUE EL PENSAMIENTO DE MARTÍ RENACE CONSTANTEMENTE?

En los años 1960 y 1970 fue creciendo la figura de Martí, no es casual que algunos revolucionarios venezolanos escribieran sobre él o algunos guatemaltecos también como Marco Antonio Yon Sosa, Turcios Lima, al igual que el peruano Hugo Blanco o los guerrilleros de la zona de Salta, en Argentina.

Creo que se fue comprendiendo que se tenía que estudiar a nuestros próceres y además demostró que tenemos pensadores y una tradición revolucionaria propia.

ENTONCES, ¿ME HABLA DE UN PROCESO DE COMPRENSIÓN COMPLEJO?

Sí, en América comprendimos que nuestros próceres se distancian de las estatuas frías. Estamos retomando a Martí como a Bolívar, las nuevas generaciones se identifican con sus ideas. Por ejemplo en Argentina, el pueblo se identifica con José de San Martín, que chocó con la oligarquía porteña. Es un proceso de entender nuestra historia y los aportes de los movimientos revolucionarios al presente del continente.

¿CÓMO DEBEN LEER LAS NUEVAS GENERACIONES A JOSÉ MARTÍ?

Creo que los cubanos podemos transmitir experiencias, pero no dar lecciones. Considero que Martí debe ser leído para lograr un mundo mejor, con la esencia de su pensamiento, siempre pensando en los desposeídos. Para atender a los grandes problemas sociales.

Recuerdo que a finales de 1994 fui a dar un curso a México y empezaba el Tratado de Libre Comercio del Norte, que tenía una gran oposición porque podía afectar la producción nacional y descapitalizar el país. Puse a trabajar a las personas con varios textos de Martí y entre ellos estaba el Tratado de Reciprocidad comercial entre México y Estados Unidos de 1884, que aprobó el congreso mexicano, pero nunca el estadounidense, así que nunca entró en vigencia. En el texto, Martí decía que no podía haber reciprocidad entre dos naciones con niveles de desarrollo distintos. Lo que planteaba en su momento es lo que ahora llaman la asimetría en las relaciones económicas.

Cuando la gente leyó esto, se armó un gran debate porque lo relacionaban con el tratado firmado en 1994, o sea con su actualidad. Ese momento me hizo darme cuenta como se vale el hoy de José Martí y lo indispensable de estudiar los movimientos revolucionarios de nuestra región. Al final muchos se van a España para hacer doctorados sobre Hegel, pero no saben nada del pensamiento latinoamericano.

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