Fina García-Marruz, una poeta martiana
Por: Matilde Salas Servando

El último jueves de abril, un grupo de familiares  y amigos de Fina GarcíaMarruz, la  inspirada poeta habanera, se dio cita en la base del monumento al Apóstol en la Plaza de la Revolución, en la capital,  para festejar con la palabra, la trascendental obra de esa creadora, que es gloria de las letras de Hispanoamérica  y Cuba.

El homenaje a la poeta se inició con las palabras del destacado ensayista Enrique Saínz de la Torriente, quien se refirió al ingreso de Fina, junto a su esposo Cintio Vitier, en el grupo Orígenes, a mediados de la cuarta década del siglo Veinte, en el que también participaron otras relevantes figuras de las letras cubanas como: Eliseo Diego, Bella Harcía-Marruz, José Lezama Lima, Julián Orbón, el padre Ángel Gaztelu y Mariano Rodríguez, entre otros.

Saínz significó además que  Fina, posee un talento de primer orden y que su poesía está a la altura de los escritores más esclarecidos de nuestro idioma.

Otros destacados cultivadores de las letras como: Caridad Atencio, Miguel Barnet,  Nancy Morejón, Roberto Fernández Retamar y Carmen Suárez León, dieron lectura a una selección de poemas de Fina, correspondiente a diferentes momentos de su vida.

Conscientes de que más que una poetisa, Fina es la poesía misma –baste para comprobarlo repasar cualquiera de sus textos– se reunieron para agradecerle una obra de extraordinarios valores que enriquece la literatura cubana.

La directora del Centro de Estudios Martianos, Ana Sánchez y la secretaria general del Sindicato de la Cultura Nereyda López Labrada, entregaron sendos ramos de flores al músico José María Vitier, hijo de la escritora, para que los hicieran llegar en esta fecha a quien ha sido merecedora de diversos reconocimientos, entre los que se destaca la Orden José Martí, que otorga el Consejo de Estado.

También se ha distinguido por su amplia obra con el Premio Nacional de Literatura, el Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2007 y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en el año 2011.

Fina García Marruz, junto a su esposo Cintio Vitier, han sido destacados estudiosos de la amplia obra del Héroe Nacional cubano José Martí y de ella se ha dicho, en más de una ocasión, que  ha sabido retratar magistralmente  con su pluma, la gran emoción que provoca el acercamiento al Apóstol, de quien dijo:

«Conmueve si escribe, si habla, si vive, si muere. ¿Cuál es su secreto? Él no actúa: obra. Todo lo que hace está como tocado de un fulgor perenne. Si aún niño le escribe a su madre que monta en su caballo brioso, si escucha en la penumbra del colegio de Mendive los tímidos sabores cubanos que después habían de arrebatarlo para siempre, si sufre con Lino Figueredo, si estudia en el destierro, si ama siempre, se graba y permanece de todos modos en la memoria (…)».

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*