El muro de la vergüenza
Por: Pedro Martínez Pírez

Una de las grandes injusticias que prevalecen en el mundo de nuestros días sigue siendo la situación que padece el pueblo de la República Árabe Saharaui Democrática, cuyo presidente Brahim Ghali, acaba de realizar una visita oficial a Cuba, donde rindió homenajes a José Martí y Fidel Castro, en el cementerio de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba.

Durante su permanencia en Cuba el líder saharaui fue recibido en La Habana por el presidente Raúl Castro, y participó en un acto de solidaridad realizado en la sede del ICAP, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, donde el Héroe de la República de Cuba, Fernando González Llort, presidente de ese instituto, recordó el muro de la vergüenza de más de dos mil 720 kilómetros construido por el régimen de Marruecos, para proteger sus tropas de ocupación.

Subrayó el presidente del ICAP que la autodeterminación e independencia son derechos incuestionables y que un pueblo no puede ser dividido por la fuerza, ni se puede desconocer el sentido de su identidad nacional.

Cuba reconoció en enero de 1980 a la República Árabe Saharaui Democrática, y a lo largo de 37 años ha brindado ayuda médica y apoyo en otras áreas a esa nación ocupada, en lo que constituye una de las mayores violaciones de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional. Cuatro mil jóvenes saharauis han cursado estudios y egresado de distintos centros de educación superior en Cuba.

En agosto de 1979 Marruecos aprovechó la retirada de Mauritania para anexarse en forma unilateral el territorio saharaui.

El presidente de la República Árabe Saharauí Democrática, Brahim Ghali, ha formulado desde Cuba un llamamiento a las Naciones Unidas y a los pueblos del mundo a poner límites a décadas de políticas de expansionismo, ocupación ilegal y obstáculos llevadas a cabo por el Gobierno de Marruecos, entre ellas el muro de la vergüenzaque divide a las familias saharauis y es custodiado por 150 mil militares marroquíes.

Fuente: www.radiohc.cu

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