El Centro de Estudios Martianos en el Registro de la Memoria del Mundo.
Por: Amalia Taquechel Barreto

El Fondo José Martí Pérez del Centro de Estudios Martianos fue el primero de Cuba y América Latina inscrito en el Registro de la Memoria del Mundo en 2005.

El Programa Memoria del Mundo (MoW, por el acróstico en inglés), se creó en 1992, es una iniciativa de la UNESCO destinada a preservar el patrimonio documental del mundo como símbolo de la memoria colectiva de la humanidad.

Este patrimonio refleja la diversidad de los pueblos, las culturas y los idiomas, pertenece a todos y debe ser plenamente preservado, protegido y accesible en forma permanente y sin obstáculos.

Su objetivo es crear una mayor conciencia en todo el mundo de la existencia y la importancia del patrimonio documental. Para ello, procura ampliar los registros de la Memoria del Mundo[1] y utilizar en mayor medida los medios de comunicación y las publicaciones para su difusión e información.

Constituyen documentos orientadores del Programa el Plan de Acción del Programa Memoria del Mundo de la UNESCO, aprobado por la Conferencia General en noviembre de 2013, las Directrices para la Salvaguardia del Patrimonio Documental, la Declaración de Vancouver sobre memoria del mundo en la era digital: digitalización y preservación (2012) y la Carta de la UNESCO sobre la preservación del patrimonio documental (2003).

El gobierno de Cuba ha manifestado su voluntad política de trabajar en favor de la preservación del patrimonio documental de la nación. Muestra de ello es la creación en 1993 del Comité Nacional del Programa Memoria del Mundo,  con el objeto de elaborar y/o apoyar candidaturas al registro internacional, regional y nacional, sensibilizar a la sociedad en torno a la importancia del patrimonio documental y su protección, así como elaborar un registro nacional.

El país cuenta asimismo con un Programa para la Preservación de la Memoria Histórica desde 2006, coordinado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA). Este contempla acciones como la recuperación paulatina de las colecciones de mayor valor a través de la ejecución de inversiones, la identificación de fuentes de cooperación externa, el completamiento de acervos documentales, la microfilmación y digitalización de documentos, entre otros frentes. También existe un respaldo normativo para las actividades a desarrollar en estas áreas, con documentos como la Resolución 3/2003 del CITMA sobre la Creación del registro del Fondo Estatal de Archivos y su reglamento, los Lineamientos para la conservación de las fuentes documentales” (Resolución 41/2009 del CITMA), los “Lineamientos para la digitalización de las fuentes documentales”, entre otros.

Los crecientes esfuerzos vinculados con la informatización de la sociedad, el actual proceso de diseño de una Ley de Archivos, las iniciativas institucionales existentes para conservar la memoria documental del país, constituyen, junto a los elementos aportados anteriormente, fortalezas para avanzar en la preservación del patrimonio documental de la nación y el desarrollo de estrategias para elevar el acceso universal a esos acervos.

Colecciones cubanas inscritas en el Registro Mundial de la memoria del Mundo son, hasta el momento, el Fondo José Martí Pérez (Centro de Estudios Martianos, 2005), los Negativos originales del Noticiero ICAIC Latinoamericano (Cinemateca de Cuba, 2009), y la Colección Documental “Vida y Obra de Ernesto Che Guevara (Centro Che Guevara, 2013).

[1] El Registro de la Memoria del Mundo es una lista del patrimonio documental que ha sido aprobado por el Comité Consultivo Internacional y ratificado por el Director General de la UNESCO como elemento que cumple los criterios de selección del patrimonio documental considerado de importancia mundial.

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