Un solo Partido basta para hacer la Revolución Cubana
Por: Carlos A. Simón Paisán

José Martí, el Héroe Nacional de Cuba, fue un hombre cuya capacidad, inteligencia, valor e intransigencia sobrepasa lo común, con un apego excepcional a lo humano, con una visión de futuro capaz de derrochar amor por el prójimo y, al mismo tiempo, vivir su odio y menos con rencores. Tuvo entonces El Maestro la sabiduría de fundar un Partido Político Revolucionario.

El 10 de abril de 1892, menos de un mes, después de haber fundado el periódico Patria se anunciaba la Organización política que agruparía a los cubanos de buena voluntad en pos de la Unidad de los hombres: El Partido Revolucionario Cubano (PRC).

El Partido Revolucionario Cubano nace entonces por la necesidad de crear un Órgano que propusiera una línea programática a la nueva guerra en Cuba, la de 1895. Correspondía al Partido fortalecer y fomentar la coherencia y unidad de los revolucionarios cubanos, sentar las bases para crear una República sin predominio de clase social y carácter popular.

José Martí, al fundar el Partido Revolucionario Cubano, conocía de las contradicciones civiles-militares que tantas mellas hicieron a la Revolución de 1868.

El Partido Revolucionario Cubano lo integraron los patriotas en la Isla y los que se encontraban en el exilio, veteranos de la anterior contienda militar, negros y blancos, nada de exclusión, Unidad para una Revolución, para asegurar una Patria Con Todos y Para el Bien de Todos.

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